HiRADiOs Voz Dominicana

lunes, 18 de abril de 2016

ADIOS A VICENTE FERNANDEZ A sus 76 años, el máximo exponente de la canción vernácula en México se despide a lo grande de medio siglo de carrera

 

 

ADVERTISEMENT
Unas grandes patillas blancas a juego con la cabellera bajo un sombrero de charro contrastan con unas cejas y un bigote negro azabache. De la boca de Vicente Fernández salen las letras más dolorosas de un mal amor, mientras el mariachi desgarra las cuerdas y se acaba el aire en las trompetas.
Y entonces empieza a cantar: Acá entre nos quiero que sepas la verdad, no te he dejado de adorar...

Esta escena no tiene un tiempo definido. Chente puede presumir de ser uno de los cantantes de ranchera que ha permanecido en el imaginario colectivo de varias generaciones desde que lanzó su carrera en 1966, cuando consiguió un contrato musical con CBS México, hoy Sony Music.
 
A Fernández se le considera entre los cuatro grandes reyes de la ranchera en México, al lado de Jorge Negrete, Pedro Infante y Javier Solís. A los tres, la muerte les arrebató su carrera de golpe, antes de los 45 años. El Charro de Huentitán fue el heredero natural de la silla que dejaba vacía la partida de Javier Solís. “Es duro que se tuviera que morir un ídolo para que se me abrieran las puertas”, recordó Chente en una entrevista con la revista Quién.
El Charro de Huentitán conoció el verdadero éxito 10 años después de lanzar sus primeras canciones y conciertos enfundado siempre en un apretado traje de mariachi y un sombrero con gran solapa. Volver, voler, https://youtu.be/ugNQ5uIN09Q 
una canción que habla sobre el deseo de reconciliación con un viejo amor, catapultó internacionalmente a Chente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario