HiRADiOs Voz Dominicana
miércoles, 20 de mayo de 2026
Análisis Relevante, la empresa clave en el ‘caso Plus Ultra’ que implica a Zapatero
El juez ha imputado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por tráfico de influencias y falsedad documental en relación con el rescate de la aerolínea Plus Ultra. El auto lo sitúa como líder de una presunta trama internacional y lo acusa de blanqueo de capitales gracias a sus “contactos institucionales y empresariales”. El magistrado establece el centro de la red en el despacho del expresidente en la calle de Ferraz de Madrid y señala su “intervención directa” en “operaciones internacionales de alto valor económico” relativas a productos petrolíferos, oro, acciones o divisas. En una de las comunicaciones interceptadas a los dueños de la aerolínea Plus Ultra y recogida en el auto, uno de ellos pone sobre la mesa la opción de “pedir ayuda a Zapatero”. Le responden: “Como dice un amigo, vamos a follar, aunque tengamos que pagar un poquitín”. El magistrado ha revelado que Washington participó en la investigación facilitando la información contenida en el móvil del exdueño venezolano de Plus Ultra, Rodolfo Reyes Rojas. Además, el juez de la Audiencia Nacional desgrana los pagos que, entre 2020 y 2025, Zapatero y su entorno recibieron por parte de empresas relacionadas con la trama, entre ellas sus hijas a través de una empresa de comunicación. Zapatero ha expresado su disposición a colaborar con la justicia y ha negado los hechos.
Alarma en Estados Unidos: fuerte suba de la inflación mayorista
El PPI sube casi el triple de lo esperado y su núcleo anualizado alcanza el 12,6%. La inflación no es solo por la guerra, está arraigada en el sistema y obliga al mercado a descartar bajas de tasas y prepararse para un posible endurecimiento de la FED.
El índice de precios al productor (PPI) subió un 1,4% en un solo mes. El mercado esperaba 0,5%. Es decir, el dato fue casi el triple de lo previsto. Pero el verdadero problema no es la sorpresa puntual. Es lo que ese número implica cuando se lo analiza en profundidad.
Si se anualiza ese ritmo, la inflación mayorista está corriendo a cerca del 18%. Y si se observa la inflación núcleo —es decir, la que excluye alimentos y energía— el número también es extremadamente elevado: alrededor del 12,6% anualizado.
Este punto es clave y muchas veces pasa desapercibido. La inflación núcleo elimina justamente los componentes más afectados por shocks externos como la guerra en Irán. Es decir, limpia el ruido. Y lo que muestra hoy es que la inflación está subiendo incluso cuando se elimina el impacto directo del conflicto geopolítico.
En otras palabras: no es solo la guerra. La inflación está viva en el corazón del sistema económico.
Además, los datos interanuales confirman la tendencia: la inflación mayorista ya se ubica en el 6%, mientras que la núcleo alcanza el 5,2%, ambas muy por encima de las expectativas del mercado. Esto no es un desvío menor. Es un cambio de régimen.
La inflación que viene desde la base del sistema
El PPI no mide precios al consumidor. Mide costos en la etapa productiva. Es la inflación que ocurre antes de que los productos lleguen a la góndola. Es, en términos simples, la “tubería” del sistema.
Y lo que está entrando hoy en esa tubería es inflación fuerte.
Esto implica que, con cierto rezago, una parte de esos aumentos probablemente termine trasladándose al consumidor. Si eso ocurre, la narrativa de una inflación en retroceso puede quedar rápidamente desactualizada.
El mercado empieza a ajustar… y las tasas reaccionan
La reacción ya comenzó. La tasa de interés a 30 años en Estados Unidos volvió a superar el 5%, ubicándose en torno al 5,10%. Este movimiento tiene implicancias mucho más amplias de lo que parece.
Primero, porque las tasas largas son la base sobre la cual se valúan los activos financieros. Cuando suben, el valor de las acciones —especialmente las de crecimiento— se vuelve más vulnerable.
Pero además, y esto es clave, impactan directamente en la economía real. La tasa de los bonos del Tesoro a largo plazo es una referencia fundamental para los créditos hipotecarios. Cuando esa tasa sube, el financiamiento para la vivienda se encarece.
Y eso enfría inevitablemente el mercado inmobiliario.
Un mercado que ya venía mostrando señales de fragilidad ahora enfrenta un nuevo obstáculo: tasas más altas que reducen la demanda, encarecen el acceso al crédito y presionan a la baja la actividad.
Un giro radical en las expectativas
Hasta hace muy poco, el consenso del mercado era claro: la Reserva Federal estaba cerca de empezar a bajar tasas. Ese escenario hoy está siendo cuestionado.
El mercado comenzó a recalibrar expectativas de manera agresiva. Ya se asigna probabilidad a una suba de tasas incluso desde septiembre, y con un escenario más concreto hacia enero.
Este cambio no es menor. Es un giro de 180 grados en la narrativa dominante.
De un mundo donde la inflación estaba controlada y las tasas iban a bajar… pasamos a uno donde la inflación vuelve a preocupar y la Fed podría verse obligada a endurecer nuevamente su política.
El problema: los portafolios no están preparados
Y acá aparece el verdadero riesgo.
Gran parte de los portafolios hoy están construidos bajo la idea de tasas en baja y liquidez abundante. Acciones con valuaciones exigentes, exposición alta a activos de riesgo y muy poca cobertura frente a un escenario inflacionario más persistente.
La pregunta entonces es inevitable:
¿Está su portafolio preparado para un escenario en el que la inflación vuelve a acelerarse y las tasas dejan de bajar?
Porque la respuesta, en la mayoría de los casos, es no.
Y cuando el mercado se da cuenta de que estaba parado en la narrativa equivocada, el ajuste suele ser rápido.
Esto no es un dato más. Es una señal que puede marcar un antes y un después.
Y la diferencia entre entenderlo a tiempo o ignorarlo… puede ser enorme en términos de resultados.
Nadie se lo explica, pero el ADN lo respalda: la genética dice que Cristóbal Colón descendía de nobles gallegos
Origen de Cristóbal Colón.
El origen de Cristóbal Colón es uno de los grandes debates entre historiadores, pero un nuevo estudio ha puesto sobre la mesa una posibilidad poco explorada: que el descubridor de América fuera gallego.
Esa es la hipótesis de un estudio publicado en bioRxiv, que sostiene que el linaje de Colón tiene una conexión genética compatible con las casas nobles de Sotomayor y Zúñiga. Es decir, con una procedencia vinculada al norte de España.
En todo caso el debate sigue abierto porque el análisis todavía no ha superado la revisión por pares. Eso sí, es una evidencia genética indirecta que apoya la hipótesis gallega.
El estudio genético que vincula a Cristóbal Colón con la nobleza gallega
La investigación parte de los restos de varios descendientes directos de Cristóbal Colón enterrados en la cripta de Santa María de Gracia, en Gelves, Sevilla.
Para ello el equipo analizó perfiles autosómicos, marcadores del cromosoma X y del cromosoma Y mediante secuenciación masiva en paralelo. Después cruzó esos resultados con datos históricos, genealógicos, arqueológicos y antropológicos.
Pero lo importante aparece al estudiar las relaciones biológicas entre los individuos de la cripta. Los investigadores detectaron un parentesco que no encajaba del todo con la genealogía documentada y buscaron qué ancestro podía explicar esa conexión.
Ahí entra Pedro Álvarez de Sotomayor, conocido como Pedro Madruga, uno de los grandes nombres de la nobleza gallega del siglo XV. El modelo usado por los autores lo sitúa como una pieza central para explicar el vínculo genético observado.
El noble que podría explicar el origen gallego de Cristóbal Colón
El estudio trabaja con una hipótesis concreta: que Pedro Álvarez de Sotomayor actúa como un puente genético dentro del linaje analizado. No lo plantea como una simple coincidencia histórica, sino como una conexión que el modelo computacional intenta medir.
Para comprobarlo, los investigadores aplicaron una técnica llamada Virtual Knock-out. La idea consiste en retirar virtualmente a un individuo del árbol genealógico y observar qué pasa con las relaciones de parentesco.
El resultado es el dato que más fuerza da a la tesis. Cuando el modelo elimina a Pedro Álvarez de Sotomayor, desaparece el parentesco detectado entre los individuos analizados. Según el estudio, ningún otro ancestro revisado dentro de esas generaciones explica igual esa conexión.
Por eso los autores hablan de un apoyo genético robusto para una procedencia gallega de Colón. Aun así, conviene mantener el matiz: el ADN analizado no es el del propio Colón, sino el de descendientes de su linaje.
Qué dice exactamente la genética sobre el origen de Cristóbal Colón
Algunos estudios han colocado el origen de Colón en lugares como Valencia o Nápoles, pero hay muchas hipótesis. En este caso no se afirma directamente que naciera en Galicia.
Lo que sostiene es que la arquitectura genética del linaje colombino encaja con una conexión con las casas de Sotomayor, en Galicia y que, por tanto, podría ser gallego.
Es decir, la genética no sustituye de golpe a todos los documentos históricos, pero introduce una prueba nueva en un debate que durante décadas dependió sobre todo de cronologías, apellidos, heráldica, lengua y silencios biográficos.
Por tanto hablamos de una evidencia indirecta. Los restos analizados pertenecen a descendientes y no al almirante, y las conclusiones necesitan verificación independiente antes de convertirse en consenso científico.
El origen de Cristóbal Colón es uno de los grandes debates entre historiadores, pero un nuevo estudio ha puesto sobre la mesa una posibilidad poco explorada: que el descubridor de América fuera gallego.
Esa es la hipótesis de un estudio publicado en bioRxiv, que sostiene que el linaje de Colón tiene una conexión genética compatible con las casas nobles de Sotomayor y Zúñiga. Es decir, con una procedencia vinculada al norte de España.
En todo caso el debate sigue abierto porque el análisis todavía no ha superado la revisión por pares. Eso sí, es una evidencia genética indirecta que apoya la hipótesis gallega.
El estudio genético que vincula a Cristóbal Colón con la nobleza gallega
La investigación parte de los restos de varios descendientes directos de Cristóbal Colón enterrados en la cripta de Santa María de Gracia, en Gelves, Sevilla.
Para ello el equipo analizó perfiles autosómicos, marcadores del cromosoma X y del cromosoma Y mediante secuenciación masiva en paralelo. Después cruzó esos resultados con datos históricos, genealógicos, arqueológicos y antropológicos.
Pero lo importante aparece al estudiar las relaciones biológicas entre los individuos de la cripta. Los investigadores detectaron un parentesco que no encajaba del todo con la genealogía documentada y buscaron qué ancestro podía explicar esa conexión.
Ahí entra Pedro Álvarez de Sotomayor, conocido como Pedro Madruga, uno de los grandes nombres de la nobleza gallega del siglo XV. El modelo usado por los autores lo sitúa como una pieza central para explicar el vínculo genético observado.
El noble que podría explicar el origen gallego de Cristóbal Colón
El estudio trabaja con una hipótesis concreta: que Pedro Álvarez de Sotomayor actúa como un puente genético dentro del linaje analizado. No lo plantea como una simple coincidencia histórica, sino como una conexión que el modelo computacional intenta medir.
Para comprobarlo, los investigadores aplicaron una técnica llamada Virtual Knock-out. La idea consiste en retirar virtualmente a un individuo del árbol genealógico y observar qué pasa con las relaciones de parentesco.
El resultado es el dato que más fuerza da a la tesis. Cuando el modelo elimina a Pedro Álvarez de Sotomayor, desaparece el parentesco detectado entre los individuos analizados. Según el estudio, ningún otro ancestro revisado dentro de esas generaciones explica igual esa conexión.
Por eso los autores hablan de un apoyo genético robusto para una procedencia gallega de Colón. Aun así, conviene mantener el matiz: el ADN analizado no es el del propio Colón, sino el de descendientes de su linaje.
Qué dice exactamente la genética sobre el origen de Cristóbal Colón
Algunos estudios han colocado el origen de Colón en lugares como Valencia o Nápoles, pero hay muchas hipótesis. En este caso no se afirma directamente que naciera en Galicia.
Lo que sostiene es que la arquitectura genética del linaje colombino encaja con una conexión con las casas de Sotomayor, en Galicia y que, por tanto, podría ser gallego.
Es decir, la genética no sustituye de golpe a todos los documentos históricos, pero introduce una prueba nueva en un debate que durante décadas dependió sobre todo de cronologías, apellidos, heráldica, lengua y silencios biográficos.
Por tanto hablamos de una evidencia indirecta. Los restos analizados pertenecen a descendientes y no al almirante, y las conclusiones necesitan verificación independiente antes de convertirse en consenso científico.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)