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lunes, 13 de julio de 2026

La influencia de Trump en América Latina pone fin a décadas de gobiernos de izquierda

Las victorias de líderes de derecha alineados con Trump marcan un cambio histórico en la región.

La influencia política de Donald Trump en América Latina atraviesa su momento más poderoso poderoso en la historia, con una seguidilla de victorias electorales de dirigentes derechistas apoyados por el mandatario estadounidense.
Desde su llegada al poder, siete elecciones presidenciales en la región han sido ganadas por candidatos cercanos a su agenda, consolidando un giro político que pone fin a décadas de predominio de gobiernos de izquierda.
El caso más reciente se dio en Colombia, donde Abelardo de la Espriella, abogado y empresario, se impuso frente al senador comunista Iván Cepeda.Donald Trump.

Tras su victoria, celebrada ante miles de seguidores, el mandatario electo prometió gobernar “con mano de hierro contra los corruptos, los criminales impunes y todos aquellos que amenazan la existencia de Colombia”. Su discurso, enfocado en el orden y la seguridad, se alinea con la línea política que caracteriza tanto a Trump como a sus aliados en la región.

Este patrón se repite en distintos países latinoamericanos, donde nuevos liderazgos han llegado al poder con propuestas centradas en el fortalecimiento de la seguridad, el combate al crimen organizado y la defensa de economías de libre mercado.

Estas políticas no solo responden a demandas internas, sino que también refuerzan la cooperación con Estados Unidos en temas clave como la inmigración y el narcotráfico.

Donald Trump.
Políticas de "mano dura"

En un contexto regional marcado por una tasa promedio de homicidios de 17,6 por cada 100.000 habitantes, los gobiernos alineados con Trump han impulsado estrategias de “mano dura” como eje central de sus campañas y futuras gestiones.

En ese sentido, De la Espriella anunció la construcción de 10 megaprisiones de máxima seguridad, el incremento del presupuesto militar y la captura o eliminación de líderes de cárteles en sus primeros meses de gobierno.

Además, busca integrar a Colombia al “Escudo de las Américas”, una iniciativa orientada a fortalecer la lucha contra el narcotráfico mediante la cooperación internacional.

El impacto de esta tendencia también se observa en Perú, donde Keiko Fujimori logró la presidencia con una agenda centrada en la seguridad y el fortalecimiento de vínculos con Estados Unidos.

En Costa Rica, Laura Fernández Delgado alcanzó el poder con una campaña basada en su relación con Trump, a quien definió como su “aliado incondicional”, y con la promesa de una “guerra enérgica contra el crimen organizado”.
A su vez, en Brasil, Flavio Bolsonaro, con el respaldo del líder estadounidense, propuso ampliar la infraestructura penitenciaria y estrechar la colaboración bilateral. Su eventual triunfo consolidaría aún más el cambio político regional.

Otros países también reflejan este alineamiento estratégico. En Ecuador, el presidente Daniel Noboa impulsó una “alianza estratégica” para combatir el narcoterrorismo, mientras que en Bolivia se retomó la cooperación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). Lo mismo ocurre en Chile, Honduras y Argentina.

Este giro político se ve respaldado por cambios en la opinión pública. Según Latinobarómetro, la identificación con posiciones de derecha en América Latina alcanzó niveles máximos en dos décadas.
Incluso en México, históricamente reticente a la intervención extranjera, una mayoría de los encuestados consideró positiva la intervención estadounidense para la lucha contra el crimen organizado.
El escenario regional muestra así una transformación profunda, donde la influencia de Donald Trump no solo se mantiene vigente, sino que se consolida como un factor determinante en el nuevo mapa político latinoamericano.

Falleció el senador trumpista Lindsey Graham ''repentinamente'' bajo extrañas circunstancias

La falta de una causa oficial, su repentino colapso y las amenazas recientes contra el senador alimentan interrogantes sobre su muerte.

El senador republicano Lindsey Graham, uno de los aliados más cercanos del presidente Donald Trump en el Congreso de Estados Unidos, falleció el sábado a los 71 años tras sufrir una enfermedad descrita únicamente como ''breve y repentina'', según la información proporcionada por su oficina.
La ausencia de una explicación oficial sobre las causas de su muerte ha generado una fuerte conmoción política y numerosos interrogantes, ya que hasta el momento no se han revelado detalles médicos que permitan esclarecer qué ocurrió durante sus últimas horas de vida.

La oficina del legislador por Carolina del Sur confirmó el deceso mediante un comunicado difundido el domingo por la mañana. En el mensaje, el equipo de Graham informó que el senador murió durante la noche del sábado y solicitó privacidad para su familia mientras atraviesa este difícil momento. Sin embargo, el comunicado evitó precisar la causa del fallecimiento, lo que alimentó la incertidumbre en torno a las circunstancias de su muerte, llevando grandes sospechas a la participación de actores como Rusia e Irán en su deceso.
De acuerdo con la información difundida por medios estadounidenses, los servicios de emergencia acudieron alrededor de las 20:30 del sábado a la residencia del senador luego de recibir una llamada alertando que una persona sufría intensos dolores en el pecho. Según registros de las comunicaciones de emergencia, los paramédicos iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar después de que Graham sufriera un paro cardíaco aproximadamente treinta minutos más tarde.

Posteriormente, el legislador fue trasladado de urgencia al Hospital de la Universidad George Washington, donde finalmente se confirmó su fallecimiento. Hasta el momento, las autoridades sanitarias no han informado qué provocó el colapso ni si el senador padecía alguna enfermedad preexistente que pudiera explicar el desenlace.

El misterio que rodea su muerte aumentó debido a que personas de su entorno aseguraron que Lindsey Graham no había mostrado signos de encontrarse enfermo durante los días previos. De hecho, tenía previsto participar el domingo por la mañana en el programa ''Meet the Press'' de NBC, una entrevista que figuraba en su agenda oficial y que evidenciaba que mantenía una intensa actividad política hasta pocas horas antes de morir.
El senador republicano se encontraba en un buen estado de salud e incluso tenía prevista una atareada agenda política en los próximos días

La noticia resultó aún más inesperada porque el senador acababa de regresar de una visita oficial a Ucrania. Allí se reunió con el presidente Volodímir Zelenski para analizar el desarrollo de la guerra con Rusia y discutir nuevas medidas destinadas a reforzar el respaldo internacional a Kiev.
Según la información disponible, el encuentro entre ambos dirigentes se celebró apenas un día antes del fallecimiento de Graham. Tras conocerse la noticia, Zelenski expresó sus condolencias y recordó al senador como un firme defensor de Ucrania y uno de los principales impulsores del apoyo bipartidista de Estados Unidos. El mandatario afirmó que Graham trabajaba activamente en iniciativas orientadas a endurecer las sanciones contra Rusia y acercar una solución al conflicto.
El presidente Donald Trump también reaccionó rápidamente al conocerse la muerte del legislador. A través de Truth Social, describió a Graham como ''uno de los mejores senadores'' que había conocido y como ''un verdadero patriota estadounidense''. Además, adelantó que los detalles sobre el funeral y las ceremonias oficiales serían dados a conocer en los próximos días.
Durante los últimos años, el senador mantuvo una posición firme frente a Irán, promoviendo proyectos legislativos destinados a limitar el programa nuclear iraní y respaldando las acciones militares impulsadas por la administración Trump contra el régimen de Teherán. Asimismo, defendió una política de apoyo permanente a Israel y sostuvo una postura de línea dura frente a Rusia y China.

La repentina muerte del senador también reavivó los interrogantes debido a las recientes amenazas de muerte que había recibido por parte de seguidores del régimen de Jamenei por su postura de línea dura contra Irán. En las últimas semanas, Graham había intensificado sus llamados a endurecer las sanciones contra Teherán y respaldado nuevas medidas militares para impedir el desarrollo del programa nuclear iraní, además de advertir públicamente al régimen de los ayatolás.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lamentó profundamente la noticia y afirmó que Israel había perdido a uno de sus mayores aliados internacionales. Recordó que Graham dedicó gran parte de su carrera política a fortalecer la alianza entre Washington y Jerusalén y aseguró que siempre defendió la seguridad del Estado israelí.

El senador republicano había recibido amenazas de muerte por parte de seguidores del régimen iraní durante el funeral de Jamenei.
Las muestras de pesar también llegaron desde Carolina del Sur. 
El gobernador Henry McMaster calificó al senador como un dirigente ''irreemplazable'' y uno de los defensores más firmes de los intereses del estado. Por su parte, el senador Tim Scott aseguró haber perdido no solo a un colega, sino también a un amigo cercano, destacando su sentido del humor, su liderazgo y su compromiso permanente con el servicio público.

Además del impacto político inmediato, el fallecimiento de Graham también abre un nuevo escenario electoral en Carolina del Sur. El legislador acababa de imponerse con comodidad en las elecciones primarias republicanas y buscaba obtener un quinto mandato consecutivo en el Senado.
Según la legislación estatal, al haber fallecido como candidato oficial del Partido Republicano, la organización deberá convocar una elección primaria especial para seleccionar a un nuevo aspirante, aunque todavía no existe una fecha definida. Mientras tanto, el gobernador McMaster tendría la facultad de designar un senador interino para ocupar la banca hasta el inicio del próximo Congreso.
Por ahora, el mayor interrogante continúa siendo qué provocó exactamente la muerte de Lindsey Graham. La ausencia de una causa oficial, el hermetismo de las autoridades y el hecho de que el senador mantuviera una intensa agenda pública hasta pocas horas antes de su fallecimiento mantienen abiertas las dudas, mientras se espera que futuras investigaciones médicas permitan esclarecer las circunstancias de uno de los episodios más sorpresivos de la política estadounidense reciente.

Cantante de éxito Joaquín Sabina: "Me arrepiento de haber perdido tanto tiempo haciendo el idiota por los bares en lugar de escribir"

Joaquín Sabina: "Me arrepiento de haber perdido tanto tiempo haciendo el idiota por los bares en lugar de escribir"

Joaquín Sabina es genio y figura. A sus 77 años, todavía tiene muy reciente su despedida de los escenarios, materializada con una multitudinaria gira que comenzó en América y terminó en el Movistar Arena de Madrid el pasado 30 de noviembre. Una noche que ha inmortalizado en el disco doble 'Hola y adiós', de reciente publicación.

El cantautor de Úbeda ha comenzado una vida desconocida para él, sin compromisos profesionales ni exigencias externas. Una oportunidad para ganar tiempo y libertad, para reencontrarse con personas y hábitos que su estresante agenda no le permitía.

La suya ha sido una existencia tremendamente intensa y movida, desde el exilio en Londres en el franquismo tocando en restaurantes y bares hasta conquistar estadios y grandes auditorios. Una biografía no exenta de excesos ni de leyendas.

"Yo, con mi biografía, no estoy muy en desacuerdo. Tal vez sí me arrepiento de haber perdido tantas noches y tanto tiempo haciendo el idiota por los bares en lugar de escribir", confiesa Sabina en una entrevista con la agencia EFE.

Incluso aborda los excesos que probó y también los que no: "Como mucha gente cercana a mí soy de una generación que anduvo con la heroína. No yo, porque no la he probado nunca, pero sí con determinados excesos; es una generación muy loca y mucha gente, a veces la mejor, se quedó por el camino".

Una interesante conversación en la que regala la siguiente confesión: "No soy nostálgico, no tengo nostalgia de nada, pero sí tengo memoria y la memoria a veces se agarra a cosas hermosísimas, a ese minuto que te pasó una vez y a esa felicidad que dura tan poco pero que es inolvidable".

La fama ha sido otro de los elementos con los que ha lidiado, un regalo en ocasiones envenenado: "Eso que se llama fama tiene muchos inconvenientes. Yo amaba los bares y la noche. El sitio perfecto para escribir era en un bar a las 3 de la mañana. Y eso que hace mucho tiempo que me echaron de los bares. Y ahora, después del último concierto, había 30 personas esperándome a la puerta de casa. Eso no es agradable para alguien que soñó más con ser el hombre invisible que un cantante de éxito".