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jueves, 12 de marzo de 2026

Pacheco advierte que guerra en Medio Oriente podría disparar combustibles y afectar economía dominicana


El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, advirtió que una posible escalada del conflicto en Medio Oriente podría provocar un aumento significativo en los precios internacionales del petróleo, situación que tendría un impacto directo en la economía de la República Dominicana.

El legislador expresó preocupación por el panorama geopolítico internacional, señalando que una confrontación militar de mayor escala en esa región podría presionar al alza los costos de los hidrocarburos, lo que se traduciría en combustibles más caros y mayores presiones económicas para el país.

Pacheco explicó que el presupuesto nacional fue elaborado tomando como referencia un precio del petróleo cercano a los 58 dólares por barril. Sin embargo, indicó que el crudo ha registrado incrementos importantes en los mercados internacionales debido a las tensiones globales, lo que podría obligar al Gobierno a aumentar los subsidios a los combustibles para evitar mayores alzas internas.

El presidente de la Cámara Baja sostuvo que un incremento sostenido en los precios del petróleo tendría efectos en varios sectores de la economía dominicana, incluyendo el transporte, la producción de bienes y servicios, así como la generación de energía eléctrica.
Asimismo, advirtió que el encarecimiento de los combustibles podría traducirse en un aumento del costo de vida, debido al impacto que tiene el precio de los hidrocarburos en la cadena de distribución y en los costos operativos de múltiples actividades económicas.

La República Dominicana es un país altamente dependiente de la importación de petróleo, por lo que las variaciones en el mercado energético internacional suelen tener repercusiones directas en la economía local.

Ante este escenario, Pacheco exhortó a las autoridades y a los sectores productivos a mantenerse atentos a la evolución de la situación internacional y a sus posibles consecuencias para el país.

Más de 3,000 familias de la Gran Manzana enfrentarían la tragedia de perder estos beneficios

El mayor golpe de la medida federal lo recibirían familias mixtas que residentes en unidades de NYCHA.

Si una nueva regla propuesta por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) de Estados Unidos que establece que solo ciudadanos estadounidenses ocupen espacios de vivienda pública o subsidiada llegara a entrar en vigencia, las consecuencias para la ciudad de Nueva York serían devastadoras: por lo menos 3,000 hogares se verían afectados, si se toma en cuenta las tendencias de la última década. Y detrás de este número “frío”, podrían existir simplemente una aproximación muy conservadora.

La propuesta que fue desempolvada y reforzada la semana pasada, tendría consecuencias directas para miles de familias mixtas, es decir hogares con niños ciudadanos nacidos en el país y padres sin estatus legal o con estatus temporal, como destaca un reporte municipal realizado por varias agencias municipales en 2019, en donde además se concluye que esa posibilidad tendría un predecible impacto en el sistema de albergues y la salud pública de la Gran Manzana.
Sin embargo, a diferencia del intento de 2019, la propuesta actual crea requisitos de verificación de ciudadanía para todos los que viven en viviendas asistidas por HUD, incluidos más de 4,3 millones de hogares con al menos un ciudadano estadounidense, contabilizan algunas coaliciones.

Los análisis históricos no actualizados, proyectados por HUD, apuntan a que cerca de 13,000 personas (incluyendo ciudadanos y no ciudadanos), podrían estar en la lista de personas que pierdan los beneficios de la vivienda pública.

Muchas de estas familias viven en desarrollos de la Autoridad de Vivienda Pública de la Ciudad de Nueva York (NYCHA) o usan vales federales conocidos como Sección 8.

“Eso sería una maldad muy grande que finalmente afectaría a niños nacidos aquí. Es decir, esa política es algo así: si tus padres no tienen papeles, entonces vete a un país que no es el tuyo o quédate en la calle”, reaccionó airada “Bertha”, una residente isleña del complejo Amsterdam House en Manhattan.

En efecto, de acuerdo con cifras de la contraloría municipal, actualmente NYCHA tiene 142,974 familias y si aproximadamente 3,000 de ellas podrían ser de estatus mixto, afectados bajo una regla como la propuesta, eso implicaría que apenas 2.1 % de los residentes de vivienda pública estarían en situación de riesgo de entrar en el aro de la política federal.
El dato: 80,000 familias podrían perder su asistencia de vivienda, incluyendo cerca de 37,000 niños, si se finaliza e implementa, esta propuesta federal proyecta la organización National Low Income Housing Coalition (NLIHC)

miércoles, 11 de marzo de 2026

¡Dominicana y Venezuela chocan hoy en un duelo que promete electrizar el Clásico Mundial!


Hay partidos de béisbol…y hay partidos que se sienten como historia antes de que empiece el primer lanzamiento.

El de esta noche a las 8:00 p.m. entre República Dominicana y Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 pertenece a esa categoría. No es simplemente un juego de fase de grupos. Es un choque de potencias, un duelo entre invictos y, sobre todo, un encuentro cargado de orgullo caribeño.

Porque cuando República Dominicana sale al terreno, el béisbol deja de ser solo un deporte. Se convierte en identidad, en memoria colectiva y en un latido nacional.

En la República Dominicana el béisbol no se observa desde las gradas; se vive, se respira y se lleva en el ADN. Cada batazo, cada lanzamiento, cada jugada imposible activa un sentimiento que se parece mucho al patriotismo cuando la bandera tricolor está representada frente al mundo.

Por eso el duelo contra Venezuela no es cualquier partido. Es una cita cargada de simbolismo.

Ambas selecciones llegan con récord perfecto de 3-0, después de dominar con autoridad el Grupo D del torneo, lo que ya les garantizó un lugar en los cuartos de final.

Pero incluso con la clasificación asegurada, el enfrentamiento tiene un peso estratégico y emocional enorme: definirá quién termina primero del grupo y el camino hacia la siguiente ronda, donde los rivales cambian radicalmente y en torneos cortos como el Clásico Mundial, el camino lo es todo.

Dos potencias del béisbol latino

Si el béisbol mundial fuera un mapa, el Caribe sería uno de sus epicentros y dentro de ese territorio apasionado, dos naciones han construido una rivalidad cada vez más intensa.

Por un lado, República Dominicana, la mayor fábrica de talento extranjero en las Grandes Ligas desde finales del siglo XX, con casi un millar de peloteros que han pasado por MLB con nombres como el propio Albert Pujols, George Bell, Alex Rodríguez, Manny Ramírez o Sammy Sosa, y múltiples figuras inmortalizadas en Cooperstown, como son Juan Marichal (1983), Pedro Martínez (2015), Vladimir Guerrero (2018), David Ortiz (2022) y Adrián Beltré (2024).

Por el otro, Venezuela, una nación que también ha convertido el diamante en parte de su identidad deportiva, con una generación de estrellas que incluye nombres como Ronald Acuña Jr., Luis Arráez o Eugenio Suárez, capaces de cambiar un partido con un solo swing.

Durante décadas, el talento dominicano dominó con claridad la conversación del béisbol latino. Pero la evolución venezolana ha equilibrado el escenario.

Un equipo dominicano que impone respeto

La escuadra dominicana llega a este duelo con una mezcla que suele ser peligrosa en torneos internacionales: poder ofensivo, profundidad y confianza colectiva.

En sus primeros partidos del torneo el lineup ha producido carreras con facilidad, incluyendo una contundente victoria 10-1 sobre Israel que ayudó a consolidar su clasificación a la siguiente ronda.

Pero más allá de los resultados, lo que realmente intimida a cualquier rival es la calidad del talento alineado en el orden ofensivo dominicano.

Basta mirar los nombres: Junior Caminero, Vladimir Guerrero Jr., Manny Machado, Ketel Marte, Juan Soto y Fernando Tatis Jr. forman parte de una alineación que combina poder, disciplina en el plato y la capacidad de cambiar el rumbo de un partido con un solo swing.

Es un lineup que no concede descanso al pitcheo rival. Si logras sacar a un bateador peligroso, el siguiente suele ser igual —o más— amenazante.

Ese equilibrio entre estrellas consolidadas y talento emergente explica por qué muchos analistas consideran a República Dominicana uno de los favoritos naturales para conquistar el torneo.

Pero el béisbol —como bien saben los dominicanos— rara vez respeta los pronósticos.

Venezuela llega con hambre

Si Dominicana trae poder, Venezuela trae determinación. La selección venezolana también llega invicta, liderada por una alineación peligrosa encabezada por Acuña Jr., Arráez, Andrés Giménez y Wilson Contreras.

Es un grupo que arrastra una motivación particular: en torneos anteriores se quedaron a las puertas de grandes logros.bAhora sienten que esta generación tiene todo lo necesario para competir por el título.

Por eso este partido no se vive como un simple trámite de fase de grupos. Se siente como una declaración de poder.

Más que un juego

El encuentro se disputará en el loanDepot Park de Miami, una ciudad donde el Caribe se mezcla en cada esquina y donde dominicanos y venezolanos convertirán el estadio en una extensión de sus países.

Banderas. Cánticos. Orgullo nacional. En las gradas, la rivalidad será tan intensa como en el terreno, porque el Clásico Mundial tiene algo que la temporada de Grandes Ligas no puede replicar: los jugadores compiten por su país y cuando eso ocurre, el béisbol cambia.

La pregunta que flota en el aire

Dominicana llega como favorita.
Venezuela llega convencida de que puede romper cualquier pronóstico.

Uno de los dos mantendrá su invicto. El otro tendrá que replantear su camino en la siguiente ronda, pero más allá del resultado, lo que está garantizado es espectáculo.

Porque cuando dos potencias del Caribe se encuentran en el diamante, el béisbol deja de ser solo un juego y se convierte en una historia y esta noche, el Clásico Mundial está a punto de escribir otro capítulo.