HiRADiOs Voz Dominicana

sábado, 17 de octubre de 2026

Elon Musk deja al mundo sin palabras al presentar su nuevo auto volador

Tesla presentó la nueva generación del Roadster, un deportivo eléctrico desarrollado con tecnología de SpaceX que logró elevarse del suelo y realizar maniobras aéreas.


La industria automotriz dio un nuevo paso hacia una tecnología que durante décadas pareció reservada a las películas de ciencia ficción. Este jueves 15 de octubre, Elon Musk presentó la nueva generación del Tesla Roadster, un vehículo eléctrico equipado con propulsores desarrollados en colaboración con SpaceX, capaces de permitirle elevarse del suelo y realizar movimientos controlados en el aire.

La presentación tuvo lugar en las instalaciones de pruebas de SpaceX, cerca de Waco, Texas, y se convirtió en uno de los acontecimientos tecnológicos más comentados de la jornada. Durante la demostración, el automóvil realizó maniobras poco habituales para un vehículo convencional: avanzó por una estructura, circuló invertido y logró despegar brevemente antes de regresar al suelo.

El lanzamiento llegó después de una extensa espera. Tesla había presentado por primera vez el proyecto de la segunda generación del Roadster en 2017, pero su desarrollo atravesó sucesivas postergaciones. Casi nueve años después, la compañía mostró un prototipo que incorpora tecnologías provenientes de la industria aeroespacial.
Una de las características más sorprendentes fue su capacidad de utilizar sistemas de propulsión para modificar su orientación durante determinados movimientos. Según explicó Musk, el objetivo es llevar el rendimiento de un automóvil deportivo a niveles que hasta ahora no se habían visto en un vehículo de estas características.

“Básicamente puede volar como un cohete”, afirmó el empresario durante la presentación, de acuerdo con la información difundida sobre el evento.
Cómo funciona el nuevo Tesla Roadster, el auto volador de Elon Musk

A diferencia de los automóviles tradicionales, que dependen exclusivamente de sus ruedas para desplazarse, el nuevo Roadster incorpora un sistema de propulsores de gas frío desarrollado con tecnología de SpaceX.

Este mecanismo utiliza aire almacenado a una presión extremadamente elevada que puede liberarse mediante distintas boquillas para generar empuje. De esa manera, el vehículo consigue ejecutar movimientos que no serían posibles únicamente con sus motores eléctricos.
Según los datos técnicos presentados durante el evento, el prototipo dispone de dos depósitos de aire de ultraalta presión, con una capacidad conjunta cercana a los 600 litros, y diez boquillas destinadas a controlar diferentes maniobras.La presentación de distintos modelos sorprendió a todos
Uno de los momentos más llamativos ocurrió cuando el automóvil avanzó por una estructura especialmente preparada y consiguió desplazarse boca abajo. Para lograrlo, utilizó un sistema de ventiladores que genera succión y aumenta la adherencia del vehículo a la superficie.

Posteriormente, el Roadster empleó sus propulsores para despegar, modificar su posición en el aire y aterrizar de manera controlada.Como en el espacio pero en la Tierra
La demostración también incluyó una maniobra en la que el deportivo pasó por encima de varios vehículos de la compañía, entre ellos el Tesla Model 3, Model Y, Cybertruck, Semi y Cybercab.

Las imágenes despertaron una fuerte repercusión porque mostraron una combinación de tecnologías automotrices y aeroespaciales que podría abrir nuevas posibilidades para el desarrollo de vehículos de alto rendimiento.

Gasolina cara: el pretexto perfecto para el populismo… o la oportunidad para hacer lo correcto


El alza del petróleo exhibe el costo de intervenir precios y posponer una política energética seria


La guerra entre Irán y Estados Unidos no es un conflicto lejano ni un tema para analistas internacionales. Es, en términos prácticos, un golpe directo al bolsillo de cualquier mexicano que carga gasolina, paga transporte o compra alimentos. Así de simple.

Y sí, el petróleo ya superó los 100 dólares por barril. No es un escenario hipotético. Ha pasado recientemente, con picos por encima de los 110 dólares en momentos de mayor tensión. La mezcla mexicana viene empujando hacia los 90 dólares, y si el conflicto escala, no sería raro ver niveles mucho más altos. Y si la situación se intensifica, como alertan los analistas, el barril podría llegar a 150 dólares.

Esto no es una teoría: ya está sucediendo. El diésel en México ha subido hasta 9% en algunas regiones y las gasolinas comienzan a reflejar el impacto del encarecimiento global.

Y aquí viene el problema estructural: México importa alrededor del 70% de las gasolinas que consume. Es decir, son los movimientos naturales del mercado internacional… pero con un gobierno que insiste en comportarse como si pudiera controlar los precios por decreto y hasta del mundo.
La respuesta populista: barata políticamente, carísima económicamente

El manual de Morena es predecible si el precio del combustible aumenta: discursos, controles y subsidios.

En primer lugar, el clásico: disminuir o suprimir el IEPS. Hoy en día, hasta 6.70 pesos están incluidos en el precio de cada litro de gasolina como impuesto. Eliminar ese impuesto parece tentador… hasta que comprendes que eso significaría menos ingresos para el Estado o más deuda, impuesto que bien de podría derogar si tuviésemos finanzas sanas, no repletas de contaminación como la corrupción y la enorme deuda a la que nos enfrentamos. Esta sería la política pública ideal.

Segundo, los famosos “acuerdos voluntarios” con gasolineros. Que si no suban tanto, que si se alineen, que si “por el bien del país”. En la práctica, es presión política disfrazada. No es política pública seria. Es básicamente: le bajas o vemos qué encontramos en la próxima auditoría.

Tercero, subsidios generalizados. Es decir, que todos —ricos y pobres— reciban gasolina artificialmente barata. Una medida regresiva, fiscalmente irresponsable y económicamente distorsionante.

¿El resultado? Exactamente lo que la evidencia muestra: cuando reduces impuestos indirectos en mercados imperfectos, la baja no llega completa al consumidor. Es decir, el gobierno pierde dinero y tú sigues pagando caro.
El costo real: inflación, deuda y mediocridad estructural

El aumento en el precio de los combustibles no es un problema independiente. Es combustible para toda la economía.

En México, el 80 % del transporte de carga se realiza con diésel. El aumento del precio del diésel se traduce en un incremento de todos los demás precios: los de alimentos, logística, transporte y servicios.

Es el comienzo típico de las presiones inflacionarias, algo muy cercano a la inflación como tal e igual de grave.

Y mientras tanto, el gobierno entra en una contradicción absurda: por un lado, presume mayores ingresos petroleros cuando sube el crudo; por otro, los quema subsidiando gasolina para contener el enojo social.

Es como llenar un tanque con fugas por todos lados. En otras palabras: festejan ingresos extraordinarios, mientras los arruinan mediante decisiones políticas.
Lo que sí debería hacerse (pero no se atreven)

Aquí es donde se separa la política cómoda de la política responsable.

Primero, dejar de subsidiar de manera generalizada. Si el precio sube, debe reflejarse. Lo que sí tiene sentido es apoyar directamente a quienes más lo resienten, no distorsionar todo el mercado.


Segundo, abrir de verdad el sector energético. Competencia real en importación, distribución y refinación. Hoy, el dominio de Pemex no está bajando precios ni mejorando eficiencia. Al contrario.

Tercero, diversificar. Seguir apostando todo al petróleo en pleno 2026 no es soberanía energética, es terquedad. Gas, renovables, electrificación: no es ideología, es estrategia económica.

Cuarto, dejar de obsesionarse con producir todo internamente a cualquier costo. Si el mercado internacional ofrece mejores condiciones, se aprovechan. Así funciona cualquier economía que quiere crecer.
La realidad incómoda

La gasolina no sube por culpa de empresarios, ni de “especuladores”, ni de “neoliberales imaginarios”.

Sube porque el mundo está en guerra energética.

Pero en México duele más porque llevamos años tomando decisiones equivocadas: destruir competencia, idolatrar monopolios estatales y usar la política energética como herramienta electoral.
Conclusión: el momento de dejar de mentir

El gobierno tiene dos opciones:

1. Seguir engañando con subsidios, controles y discurso, mientras deteriora las finanzas públicas.

2. O enfrentar la realidad: abrir el mercado, dejar de intervenir precios y construir una política energética moderna.

La primera opción gana aplausos. 

La segunda construye país.

Pero como ya es costumbre, lo fácil vende y lo correcto incomoda.

Y México, una vez más, está pagando el precio.

Así es como Putin planea atacar Europa


Los líderes políticos occidentales y las agencias de inteligencia llevan años advirtiendo al mundo de que Moscú acabará intentando desafiar a Europa, y un nuevo informe ha revelado recientemente las formas en que Vladimir Putin podría intentar presionar a Occidente.

Varias advertencias recientes sugieren que Rusia aumentará su agresividad hacia Europa en los próximos años, aunque muchos han señalado que esto incluiría un incremento de las operaciones de guerra híbrida en lugar de un conflicto militar directo. Sin embargo, algunas advertencias sugieren que se avecina un conflicto militar directo entre Moscú y Occidente, y algunos funcionarios, como el ministro de Defensa alemán Boris Pistorius, han afirmado que podría producirse ya en 2029, según Politico.

La advertencia más reciente sobre Rusia provino del ministro de Defensa de Estonia, Martin Herem, quien explicó durante una entrevista el 13 de octubre con el diario europeo Pravda que el Kremlin estaba tratando de dividir a la OTAN explotando las divisiones dentro de la alianza.

«Si tengo en cuenta la actitud del Estado ruso (hacia sus vecinos) y si observo lo que están produciendo actualmente con fines militares, entonces creo que cuando se detengan aquí (en Ucrania) —da igual que si los expulsamos más allá de la frontera o si se congela la guerra—, sin duda pondrán a prueba a alguien de alguna manera», dijo Herem. «No estoy seguro de si su primer ataque será contra Estonia. Podría ser contra Letonia o algún otro lugar. Lo que buscan es influir. Necesitan poder… Necesitan perjudicarnos y generar desconfianza entre nosotros, tanto en Estonia como entre los Aliados», continuó Herem. Su valoración coincidía con un informe ucraniano reciente.

Según el informe, si bien Putin afirmó que Rusia "no tenía intención de atacar a Europa" durante una reciente aparición en el Club de Debate Valdai, Moscú habría considerado una serie de escenarios que se extienden hasta 2045.