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sábado, 11 de julio de 2026

La industria de defensa española tiembla con las amenazas de Trump

                     Donald Trump y Pedro Sánchez

Nueva cumbre de la OTAN, nueva represalia de Donald Trump a los "insuficientes" esfuerzos militares de España con la Alianza Atlántica -aunque luego echó la marcha atrás-. El Gobierno de Pedro Sánchez es el único miembro de la organización formada por los 32 países que se niega a aumentar el gasto en defensa al 5% -y que se jacta de ello-. O al menos el único ejecutivo que lo hace público con el objetivo de liderar el bloque global antitrumpista.


Con esto, Trump enganchó de nuevo a España y amenazó con cortar toda relación comercial: "No queremos tener ningún tipo de negocio con España nunca más. España es un socio terrible de la OTAN", sentenció. Al tanto, aun teniendo experiencia con las amenazas de Trump, el Ibex reaccionó a la baja. Sin embargo, analistas del sector económico y de la defensa le quitan peso a las advertencias de Trump. En este sentido, Antonio Fonfría, doctor en Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid y experto en Artes Militares, explica a El Independiente que las palabras del presidente de Estados Unidos es una especie de llamado de atención "para que otros países tomen nota".

La misma línea sostiene Juan José Rodríguez, responsable de desarrollo de negocio, que asegura que "España es útil para Trump porque necesita demostrar a los demás que desmarcarse tiene un coste". Es decir, el mensaje del presidente "no va dirigido solo a España, sino que va dirigido hacia los 31 restantes". Por eso es poco probable un bloqueo, más aun conociendo que Estados Unidos mantiene relaciones comerciales con España en un superávit de 5.250 millones de dólares.

Pero incluso, en caso de que las amenazas se ejecutasen podría salir perjudicada la propia industria norteamericana según añade Fonfría. Por ejemplo, Lockheed Martin, la mayor empresa de defensa del mundo, "es una proveedora importante de tecnologías y tiene proyectos con España para desarrollos importantes". Por razones como esta, "la misma industria estadounidense no vería un bloqueo con buenos ojos". Más cuando según el Instituto para la Paz de Estocolmo (SIPRI) señala que Estados Unidos es el mayor fabricante de armas del planeta con un 43% de las exportaciones a nivel mundial.

Es por ello que los tentáculos tecnológicos militares estadounidenses ralentizan el plan de desconexión industrial que pretenden los 27. Estos países, y en concreto España, dependen, quieran o no, de la tecnología de Estados Unidos que abarca todo: tierra, mar y aire. Es más, según datos del think tank, el 49% de las importaciones militares españoles provinieron de Estados Unidos en 2025.

Así, un bloqueo de tecnología militar estadounidense afectaría a "subsistemas embarcados en aviones, carros o barcos, en el sistema Aegis de las fragatas F-100, lanza misiles de uso terrestre y acuático o las baterías Patriot". La importancia de estas tecnologías es tal que muchas llegan a ser el corazón de . Está considerado como el sistema más avanzado del mundo y solo la disponen seis ejércitos más allá de Estados Unidos en más de 120 buques. Gracias a este sistema multimisión las marinas pueden detectar y seguir más de 90 blancos móviles para ser interceptados.

Aegis integra sensores y armas para proporcionar defensa aérea y antimisiles integrados para trabajar de forma simultánea. Sin embargo, Fernández señala que con la alta dependencia de España de la tecnología estadounidense, a Estados Unidos no le haría falta prohibir, sino que "bastaría con demorar". Ahora bien, hay medidas intermedias mucho más plausibles y silenciosas: ralentizar autorizaciones de exportación, retrasar entregas, endurecer condiciones en programas conjuntos. Ese tipo de presión no sale en titulares y es muy difícil de atribuir. Es la zona gris comercial.

Empresas públicas y Santa Bárbara: entre Estados Unidos y España

Por cuestiones como las anteriores a España "no le interesa profundizar en divisiones con Estados Unidos", añade. Y en el caso de España, "bastantes" empresas de defensa españolas también se verían afectadas. "Desde Navantia o Indra hasta otras de menor tamaño, el impacto hipotético sería elevado. Hay sustitutos en el mercado, en algunos casos, pero con problemas de interoperabilidad. Además, habría que negociar y se perdería tiempo, aspecto este hoy, especialmente valioso", apunta Fonfría. Pero también hay una compañía que surge en el horizonte que se mueve entre España y Estados Unidos. Se trata de Santa Bárbara Sistemas, empresa española, propiedad de la europea General Dynamics European Land Systems (GDELS) y esta a su vez, propiedad de la gigante estadounidense General Dynamics.

En este sentido, surge la cuestión de cómo afectaría a Santa Bárbara un bloqueo por parte de Estados Unidos, una empresa con amplio recorrido histórico nacional pero al final de cuentas, propiedad de una matriz norteamericana. Pero ante la hipotética situación, fuentes del sector señalan a El Independiente que Santa Bárbara es una compañía española con propiedad intelectual española y europea, por lo que no desarrolla soluciones estadounidenses. Por esto la compañía es ITAR free (libre de ITAR), lo que exenta a su tecnología de las Regulaciones Internacionales de Tráfico de Armas de EEUU, liberando así de algún modo a la compañía de defensa de los tentáculos de Donald Trump. Por ejemplo, en el caso de la plataforma Ascod, diseñado por la compañía, sería Estados Unidos quien tendría que comprar el vehículo a Europa y España.

Pero el poder de Estados Unidos puede ir incluso más allá. Según adelantó The Objective, el Gobierno de Trump estaría intentando de torpedear la negociación en curso entre Santa Bárbara e Indra para construir mediante una joint venture los obuses autopropulsados de más de 7.200 millones adjudicados a la UTE formada por Indra y EM&E.

El estrecho de Ormuz al borde del colapso: EE.UU. e Irán reanudan bombardeos y el petróleo sube un 5%


                                                               Estrecho de Ormuz Merca2

He seguido con consternación la escalada que se ha producido en las últimas horas en el Golfo Pérsico. La reactivación de los bombardeos entre Estados Unidos e Irán ha dejado al menos 14 muertos en Irán y ha paralizado el tráfico en el estrecho de Ormuz, el corredor por donde transita el 25% del crudo mundial. La respuesta inmediata del mercado ha sido contundente: el Brent ha repuntado un 5%, mientras cerca de 6.000 marineros permanecen varados en los buques mercantes atrapados en la zona.

La anatomía de la crisis: del programa nuclear al control marítimo

La decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de dar por terminado el memorando de entendimiento con Irán marca un cambio de eje en el conflicto. El centro de gravedad ya no es el programa nuclear iraní sino el control directo del estrecho de Ormuz. Los ataques de esta madrugada han sido respondidos por Teherán con una batería de misiles que ha afectado a instalaciones militares estadounidenses en la región, según fuentes militares citadas por France 24.
14 fallecidos en Irán, según los primeros balances oficiales.
El 25% del suministro marítimo de crudo, bloqueado en una ruta de apenas 33 kilómetros de ancho.
Brent: +5%, superando de nuevo el umbral de los 85 dólares por barril.
6.000 marineros de una flota de más de 200 buques, atrapados en el bloqueo naval.

La ruptura del memorando deja a ambas partes con opciones limitadas y el riesgo permanente de una escalada que ninguno parece dispuesto a asumir plenamente. Sin embargo, la dinámica de presión mutua sitúa al crudo como el principal rehén de la contienda.

Análisis: La factura energética que asoma en el horizonte

Lo que más me preocupa no es la subida puntual del petróleo, sino la disrupción prolongada del tránsito marítimo en Ormuz. Aproximadamente 17 millones de barriles diarios cruzan este punto. Un cierre sostenido durante días o semanas dispararía el precio por encima de los 100 dólares, un nivel que no se toca desde la crisis de 2014. Basta recordar el impacto del ataque a las refinerías saudíes en 2019, cuando el Brent saltó un 15% en una sola sesión.

Para los bancos centrales, esta tensión supone un quebradero de cabeza adicional. La Reserva Federal se enfrenta a un choque de oferta inflacionista —energía más cara— justo cuando intenta culminar su ciclo de recortes de tipos. Si el crudo se estabiliza en estos niveles, la inflación subyacente en Occidente podría repuntar y retrasar la normalización monetaria. Es un escenario que ni Powell ni Lagarde deseaban.


Veo una contradicción adicional: la propia administración Trump, que ha hecho de la baja inflación una bandera, está alimentando el riesgo energético con su decisión de reanudar los bombardeos. La estrategia de máxima presión sobre Irán está chocando con la necesidad de mantener estables los precios de la gasolina a menos de un año de las elecciones de medio mandato.
El impacto en España y Europa

España importa cerca del 80% de los hidrocarburos que consume, y un porcentaje significativo del crudo que procesa procede de Oriente Medio. La interrupción del tráfico en Ormuz afecta directamente al coste del barril que llega a las refinerías de la Península. El precio de la gasolina, ya tensionado por la retirada de las subvenciones en varios estados miembros, podría encarecerse entre un 5% y un 10% en las próximas semanas si el bloqueo persiste.

Euríbor: La presión inflacionista provocada por la energía suele traducirse en expectativas de tipos más altos. Si el BCE interpreta la subida del crudo como un obstáculo para alcanzar el 2%, los tipos de referencia tardarían más en bajar, lo que mantendría el Euríbor a 12 meses en torno al 3,5% más tiempo del previsto. Las hipotecas variables que se revisen en los próximos meses verán un encarecimiento adicional.
Poder adquisitivo: La inflación energética en España se filtraría rápidamente al transporte y a la cesta de la compra, erosionando la capacidad de gasto de los hogares.
Empresas: Las compañías del IBEX 35 con exposición al transporte marítimo, como Acerinox o ArcelorMittal, sufrirían nuevos costes logísticos. Las aerolíneas y navieras verán un impacto directo en el queroseno y el fuel.

En Bruselas, la Comisión Europea sigue de cerca los acontecimientos, consciente de que una escalada prolongada en Ormuz podría obligar a liberar reservas estratégicas de crudo, como ya sucedió en 2022 con la guerra de Ucrania.

Falleció la cantante británica Bonnie Tyler a los 75 años de edad de forma inesperada


La cantante británica Bonnie Tyler, conocida por su voz rasgada y su éxito “Total Eclipse of the Heart”, falleció a los 75 años de edad de forma inesperada en un hospital de Faro, Portugal, donde residía desde hacía décadas.
Tyler había sido ingresada en mayo de 2026 para someterse a una cirugía intestinal de urgencia debido a un grave problema intestinal, que algunos medios apuntan como una perforación intestinal o abdominal. Tras la operación, fue inducida a un coma para facilitar su recuperación y permaneció en cuidados intensivos. Aunque semanas después logró despertar, su estado seguía siendo “muy grave” y la recuperación lenta.

Nacida como Gaynor Hopkins en Gales, se hizo famosa en los años 80 con baladas épicas como Total Eclipse of the Heart, Holding Out for a Hero y It’s a Heartache. Su voz característica, fruto de una operación en las cuerdas vocales en los años 70, se convirtió en una seña de identidad mundial.

La noticia fue confirmada por su familia y portavoz, quienes indicaron que el fallecimiento se produjo “de manera inesperada” a causa de la enfermedad por la que la estaban tratando. Tyler había lanzado recientemente el sencillo Only Love y tenía prevista una gira por Europa.
Su muerte ha conmocionado al mundo de la música y a generaciones de seguidores que la consideran una de las grandes figuras del pop-rock de los años 70 y 80.