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miércoles, 14 de octubre de 2026

En Madrid Varios encapuchados agreden a una reportera de Telemadrid que informaba en directo de la acampada en Sol

Varios encapuchados agreden a una reportera de Telemadrid que informaba en directo de la acampada en Sol

Antonio Naranjo se vio obligado ayer lunes por la noche a interrumpir a Antonio Jiménez, contertulio de su programa de Telemadrid El Análisis. Diario de la Noche, para conectar con urgencia con Elena Chaves, la reportera que informaba de la acampada en la Puerta del Sol de Madrid.
«Estamos trabajando. Respeto. Me habéis pegado. No es justo, estamos haciendo nuestro trabajo», se escuchaba en la conexión. La voz correspondía a Elena Chaves, a quien no pudimos ver en un primer momento. Antonio Naranjo priorizó en todo momento la protección de su compañera.

«Lo primero, cuidarte. Retírate de ahí», pidió el presentador a la reportera, que en una demostración de profesionalidad y a pesar de la agresión que acababa de sufrir, se disponía a explicar qué había ocurrido: «Estamos viviendo un momento de tensión ahora mismo...».

Naranjo intervino para anteponer la protección de su compañera a la información:

«No, Elena, lo primero te proteges y luego nos cuentas ya lo que te ha pasado. Ponte en un sitio donde estés tranquila, métete en un local, olvídate de lo que nos tengas que contar, que lo primero eres tú, ponte a resguardo».

La reportera de Telemadrid quiso continuar con su labor. «Nos hemos apartado ya unos metros. Como veis, me han arrancado la esponjilla del micrófono, me han golpeado en la mano, me han empujado, me han dicho que no podíamos seguirles… Ellos se han puesto a perseguir a una persona que según ellos va en contra de sus estándares, de sus cánones. La mayoría de ellos van encapuchados y con el rostro tapado».

Naranjo insistió en proteger a la reportera. «Desde aquí le digo al señor delegado del Gobierno es que es responsable de lo que le pueda pasar. Elena, haz el favor de quitarte de ahí. Protégete, vete de ahí, me importa nada lo que nos puedas contar de interesante si tú no estás bien», explicó.

Ya con más calma, Elena Chaves relataba después con más detalle la agresión que acababa de sufrir.

«Un hombre me ha dicho que no podía continuar siguiéndoles, que me tenía que quedar. Entre varias personas me han empujado contra una pared, me han metido un codazo, me han tirado del brazo y me han empezado a tirar de la esponjilla del micrófono y a decirme que teníamos que contar la realidad. Les he dicho que no estaba siendo justo lo que estaban haciendo, que era pegarme, y no nos han dejado continuar».

«Elena, lo que tienes que hacer es ir a comisaría y poner una denuncia, y yo le mandaré un mensaje también al Delegado del Gobierno para que nos explique por qué de repente ejercer nuestra profesión en determinados sitios se puede convertir en un elemento de riesgo», intervino Antonio Naranjo. «Los que hemos visto pasar por detrás de ti, por tu lado, eran individuos totalmente encapuchados, con pañuelos palestinos y con banderas palestinas (y pobres palestinos, no les echo la culpa a ellos)», indicó el presentador.

«Perfil de gente entre los 30 y 35 años, vestidos prácticamente por entero de color negro, encapuchados y con el rostro tapado. Esas personas que han comenzado a increparme en ningún momento las he podido identificar el rostro porque iban completamente tapados. Sé que varios eran hombres y a una mujer la he conseguido identificar porque tenía el pelo rizado pero, además, es misión imposible porque van tapados y solo les ves los ojos», aseguró la reportera, que de forma admirable se mantuvo serena en todo momento para completar su información.
«Elena, vete a casa y primero ve a una comisaría», pidió finalmente Antonio Naranjo a Elena Chaves.

Hombre casado con trans sin los miembros responde a las preguntas más polémicas sobre su relación y sorprende



El influencer Adam Wheatley habló sobre su matrimonio con Briel Adams-Wheatley, una creadora de contenido brasileña nacida sin brazos ni piernas debido a una condición rara. En un vídeo publicado en sus redes sociales, él contó cómo recibió la decisión de su esposa de iniciar una transición de género, un proceso que comenzó después de la celebración de su boda.
Briel nació en São Paulo con síndrome de Hanhart, una anomalía congénita que afecta el desarrollo de las extremidades superiores e inferiores. Esta afección puede ir acompañada de otras malformaciones orofaciales y, en muchos casos, requiere apoyo especializado en fisioterapia y terapias ocupacionales desde la infancia. Tras su nacimiento, Briel fue adoptada por una familia de Utah, en Estados Unidos, donde creció y recibió cuidados médicos y educativos adaptados a sus necesidades. Actualmente, combina su día a día con la creación de contenidos en redes sociales, alcanzando millones de seguidores interesados en su experiencia como mujer trans y persona con discapacidad.

El encuentro de Briel y Adam tuvo lugar en febrero de 2020 a través de una aplicación de citas en línea. Esta plataforma permite a usuarios de diferentes partes del mundo conocerse mediante perfiles y mensajes directos. En aquel momento, Briel aún se identificaba como hombre y compartía esa etapa de su vida con el que hoy es su marido. Pocos meses después de iniciar el noviazgo, decidieron pasar por el altar en una ceremonia íntima.
“Comencé mi transición un año después de casarnos, ¿cierto?”, le preguntó Briel a Adam durante la grabación. “Creo que sí, pero tú me lo contaste mucho antes de hacerlo público”, respondió él. Según explicó la influencer, Adam fue la primera persona con la que abordó su identidad de género, incluso antes de hablarlo con su familia o sus amigos más cercanos.

Antes de dar el paso, Briel manifestó dudas propias de quien explora su identidad: “También te dije un poco antes de casarnos que estaba sintiendo estas cosas, pero no tenía la seguridad de si realmente iba a sentirme cómoda o si seguiría adelante con el proceso”. Esta reflexión es habitual entre quienes consideran una transición de género, ya que implica cuestiones médicas, psicológicas y sociales que requieren evaluación y acompañamiento profesional.

Al ampliar públicamente su transición, Briel esperó unos meses para preparar el entorno y su comunidad de seguidores. “Adam fue el primero en saberlo, antes que cualquiera. Y tardé un tiempo en hacerlo público también; ya había iniciado algunos cambios en privado”, relató. Para muchos creadores de contenido, gestionar la intimidad y la exposición en redes sociales es un desafío que exige equilibrio y estrategia.
Cuando se le preguntó a Adam cómo vivió la noticia, señaló que sus sentimientos hacia su esposa no cambiaron: “Me hace muy feliz que haya descubierto quién es. He notado una gran diferencia en su confianza y en su felicidad”. A continuación, añadió: “Me enamoré de ella, no de lo que era, sino de la persona que es”.

Adam también reveló las dificultades prácticas a las que se enfrentó, como adaptarse al nuevo nombre y a los pronombres de Briel. Durante un tiempo, la influencer aún no había comunicado su transición a todos sus conocidos, lo que obligó a Adam a prestar atención constante para no incurrir en errores al referirse a ella. Este tipo de ajuste lingüístico es parte de muchas historias de parejas en las que uno de los miembros cambia de nombre o pronombres, y suele requerir paciencia y comprensión mutua.

Pese a estos retos, ambos describen el proceso como un periodo de aprendizaje compartido. “Fue mucho aprendizaje, pero resultó ser una buena experiencia. Ella tuvo mucha paciencia conmigo”, confesó Adam. Hoy, Briel cuenta con más de cinco millones de seguidores en TikTok y supera el millón en Instagram, donde comparte su rutina diaria con Adam y aborda temas de interés como la discapacidad, la diversidad y la visibilidad trans.

¡CUIDADO! En qué consiste el método anticonceptivo “la retirada”: el 62% lo aplica, según una encuesta

 "La retirada" es un método anticonceptivo que, en cada encuentro íntimo, exige la coordinación y autocontrol del hombre.


Conocido como “la retirada” o “marcha atrás”, este método anticonceptivo forma parte de las prácticas de muchas parejas que buscan evitar un embarazo sin recurrir a dispositivos ni instrumentos. Aunque su funcionamiento parece sencillo, depende de la capacidad (del hombre) de reconocer el momento previo a la eyaculación, algo que no siempre ocurre como se espera.

Una microencuesta citada por la revista Men’s Health, basada en un estudio publicado en agosto de 2025, señala que el 62% de las personas sexualmente activas participantes había utilizado este recurso como método anticonceptivo principal en algún momento de su vida.

Aunque no exige comprar preservativos, adquirir medicamentos ni utilizar dispositivos, los organismos especializados advierten que “la retirada” es menos fiable que otras alternativas anticonceptivas. En este sentido, conviene conocer cómo se aplica, por qué puede fallar y qué opciones existen.
Los expertos en salud sexual suelen definirlo como “coito interrumpido”. Su objetivo es impedir que los espermatozoides lleguen al aparato reproductor femenino y puedan fecundar un óvulo. En la práctica, simplemente consiste en extraer el “miembro” antes de que ocurra la “explosión”.
Su principal limitación es que depende de la coordinación y el autocontrol en cada encuentro. La excitación, el consumo de alcohol u otras sustancias y la dificultad para identificar el momento exacto de la eyaculación pueden hacer que la retirada ocurra demasiado tarde.
¿Qué tan efectivo es para prevenir un embarazo?

La diferencia entre el uso perfecto y el uso habitual permite entender mejor sus limitaciones. Según Planned Parenthood, aproximadamente 22 de cada 100 personas que dependen de la retirada durante un año quedan embarazadas con el uso típico. Esto equivale a una eficacia cercana al 78% en condiciones de uso habitual.

Pero la cifra no significa que exista un 22% de probabilidad de embarazo en cada encuentro. Se refiere a embarazos acumulados durante un año entre quienes utilizan este método, teniendo en cuenta que pueden producirse errores en la aplicación.
Con un uso correcto en todas las ocasiones, el riesgo es menor, pero conseguirlo de forma constante puede resultar difícil. Además, no existe una garantía de que la retirada se complete a tiempo en cada relación.
Si “la retirada” ocurrió tarde o se sospecha, hubo eyaculación cerca de la entrada vaginal o existe incertidumbre sobre lo sucedido, puede considerarse la anticoncepción de emergencia.