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viernes, 2 de octubre de 2026

Vladimir Putin cree que está ganando la guerra en Ucrania y tiene razón


Un exfuncionario de la OTAN instó a Andy Burnham a “intensificar” la respuesta del Reino Unido a Rusia y advirtió que Vladimir Putin está “ganando” en Ucrania.

Desde que asumió el cargo, Burnham mantuvo la firme postura de Keir Starmer sobre Ucrania y prometió su pleno apoyo al gobierno de Kiev.
El primer ministro prometió que Gran Bretaña apoya a Ucrania “al cien por cien” y viajó a Kiev en su primer viaje al extranjero para conmemorar el día de la independencia del país.
Pero John Lough, exfuncionario de la OTAN con sede en Moscú y ahora jefe de política exterior del New Eurasian Strategies Centre (Nest), dijo que “no está seguro de que nuestros estimados líderes hayan comprendido” la postura de Rusia en la guerra en curso y las consecuencias que una victoria de Putin podría tener para Gran Bretaña.
Lough, miembro de Chatham House, declaró a The Independent: “Putin cree que está ganando, y creo que tiene razón”.
Dijo que, a pesar del éxito de Ucrania al mantener la línea en el Donbás y de sus ataques con misiles de largo alcance durante el verano, el Kremlin sigue teniendo la ventaja.
“Creo que mucha gente en los países occidentales empezó a pensar que la situación estaba cambiando, sobre todo cuando los ucranianos provocaron una crisis de combustible a nivel nacional en Rusia”, dijo.
“Pero esto es engañoso, porque los rusos tienen la ventaja en la campaña aérea y realmente están haciendo que los ucranianos paguen por lo que hicieron durante el verano”.
Dijo que, si bien los ucranianos siguen siendo “firmes”, “el terreno se está desmoronando bajo sus pies”.
Añadió: “No estoy seguro de que nuestros estimados líderes hayan comprendido del todo lo que esto significa, ni la rapidez con la que podría deteriorarse la situación en Ucrania y la carga que eso supondrá para nosotros a la hora de mantener a Ucrania en la lucha”.

“Nuestros líderes esperan que superemos la era Trump y que luego aparezca algo diferente y, con suerte, mejor, lo cual no es del todo imposible, pero simplemente esperar que estas cosas sucedan no es una buena política”.
Esta semana, Rusia siguió lanzando una lluvia de misiles y drones contra Kiev y las zonas circundantes a la capital ucraniana (Servicio de Emergencias de Ucrania)
Rusia continuó con su bombardeo de misiles y drones contra Kiev y las zonas aledañas a la capital ucraniana esta semana, y causó la muerte de cuatro personas, entre ellas un niño, al tiempo que atacaba la red eléctrica y un punto clave de intercambio de internet, según informaron funcionarios el miércoles.
La drástica escalada de la campaña aérea de Moscú desde finales de agosto aumenta la presión sobre Ucrania, que se prepara para el invierno, cuando Rusia bombardea regularmente las instalaciones energéticas para privar a los ucranianos de calefacción y agua corriente.
Lough detalló las posibles consecuencias para Gran Bretaña y la OTAN en caso de que Rusia salga victoriosa sobre Ucrania.

“Estoy bastante seguro de que hay sectores del gobierno británico que entienden perfectamente lo que está sucediendo. Pero no sé si realmente asimilaron las consecuencias de esto y lo que significaría si Ucrania cayera en los próximos meses... las consecuencias que tendríamos que afrontar posteriormente en Europa, en términos de nuestra seguridad”.

Él hizo un llamamiento al gobierno británico para que “intensifique” su respuesta a los ataques híbridos de Rusia con el fin de demostrar a Moscú que “no nos vamos a quedar de brazos cruzados”.
“Hay que empezar a invertir más en defensa, o al menos a identificar dónde están las vulnerabilidades y subsanar esas deficiencias”, afirmó.
“Y creo que, igualmente, debemos analizar dónde están las vulnerabilidades rusas y cómo empezamos a tomar medidas... No se trata solo de expulsar a un par de diplomáticos. Lanzamos un ciberataque o hacemos algo más para infiltrarnos y dejarles claro que no nos vamos a quedar de brazos cruzados”.

Dijo que, si bien “no es agradable” que los políticos hablen sobre la posibilidad de una derrota de Ucrania, “se trata de lo que está sucediendo entre bastidores para reforzar la posición de Ucrania”.

Pero advirtió: “No creo que veamos muchas pruebas de ello en este momento. Ese es el problema, y los ucranianos lo perciben claramente”.

John Lough instó al Gobierno del Reino Unido a “intensificar” su respuesta ante los ataques híbridos de Rusia para demostrar a Moscú que “no nos vamos a quedar de brazos cruzados” (Getty)

Esto se produce en un momento en que las relaciones entre el Kremlin y Downing Street siguen deteriorándose en medio de la guerra que Putin libra contra Ucrania y las amenazas de Moscú.
A principios, el gobierno británico convocó a un alto diplomático ruso para protestar contra el “ataque atroz e imprudente” contra un aeropuerto alemán, del que varios países europeos, incluido el Reino Unido, culparon a Moscú.
Si bien el Kremlin negó su implicación, Alemania afirmó que formaba parte de un patrón de “operaciones híbridas rusas” y Bruselas declaró que tenía “todas las características del terrorismo patrocinado por el Estado”.
En agosto, la embajada rusa en el Reino Unido afirmó que los informes que indicaban que las fuerzas ucranianas habían utilizado aeronaves no tripuladas fabricadas por dos empresas británicas “confirman que Londres está optando deliberadamente por una escalada de la crisis de Ucrania”.
Acusó a Gran Bretaña de “intentar contener a Rusia e infligirle el máximo daño por medio de terceros” y advirtió que cuanto mayor sea su implicación, “mayor será el precio que pagará”.
Cuando le preguntaron cuál era su mensaje para Putin después de que Rusia acusó al Reino Unido de intensificar la guerra, el Burnham dijo: “Esto es el Reino Unido haciendo lo que dijo desde hace mucho tiempo que haría, que es apoyar a Ucrania al 100 por ciento contra esta guerra ilegal liderada por Vladimir Putin”.

"Cualquier ataque contra Arabia Saudí es un ataque contra Marruecos"

 El rey de Marruecos Mohamed VI© EFE

Los hutíes de Yemen continúan avanzando sobre el terreno y añadiendo incertidumbre a una región ya sometida a fuertes tensiones, con un impacto que también preocupa al mercado mundial del petróleo. En apenas unos días, el grupo respaldado por Irán ha logrado hacerse con amplias franjas de la costa del mar Rojo, mientras Arabia Saudí, principal apoyo de las fuerzas estatales yemeníes, busca el respaldo de sus socios para hacer frente a la creciente amenaza.
Uno de los dirigentes que ha mostrado públicamente su apoyo al reino saudí ha sido el rey de Marruecos, Mohammed VI. Según recoge el diario Saudi Gazette, el monarca marroquí habría transmitido lo que el medio describe como un "enérgico mensaje de solidaridad" a través de dos cartas dirigidas al rey Salman y al príncipe heredero y primer ministro de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman.
En ambas misivas, Mohammed VI insiste en que "cualquier ataque contra Arabia Saudí es un ataque contra Marruecos", al tiempo que condena las acciones perpetradas por los hutíes contra el reino. La escalada ha adquirido además una dimensión especialmente sensible después de que las autoridades saudíes aseguraran haber frustrado un ataque con dron contra La Meca, la ciudad más sagrada del Islam.

Las Fuerzas Armadas de Arabia Saudí afirmaron haber neutralizado esta amenaza, aunque los hutíes rechazaron de plano la acusación. Desde el grupo rebelde calificaron la versión saudí como falsa y acusaron a Riad de repetir un argumento que, según sostienen, ya se ha utilizado anteriormente. "La afirmación de que existe el riesgo de que La Meca sea atacada desde Yemen es una pura mentira", declaró Mohammed al-Farah, dirigente del grupo rebelde. En la misma línea, Hizam al-Assad aseguró que la denuncia de que se está atacando La Meca constituye "una mentira vieja y repetitiva".
Mohammed VI apela a la unidad del mundo musulmán
Mohammed VI, por su parte, ha situado el foco en la dimensión religiosa y política de la escalada. En sus cartas, el rey de Marruecos subrayó que los ataques no representan únicamente una agresión contra Arabia Saudí, su población y los peregrinos, sino también una afrenta a los sentimientos de más de 1.800 millones de musulmanes en todo el mundo.
"En este delicado momento que atraviesa su país, la responsabilidad histórica, los valores religiosos y las consideraciones estratégicas nos exigen a todos permanecer unidos en defensa de los derechos, la soberanía, la seguridad y los lugares sagrados de la nación musulmana", afirmó el monarca, según recoge Saudi Gazette.

El respaldo de Marruecos llega así en un momento de creciente presión sobre Arabia Saudí y de escalada del conflicto en Yemen, con los hutíes aumentando su presencia en zonas próximas al mar Rojo y con La Meca incorporada al centro del enfrentamiento retórico entre ambas partes. El apoyo expresado por Mohammed VI refuerza además la dimensión regional de una crisis que vuelve a situar a Arabia Saudí, Yemen y el mar Rojo en el foco de la seguridad en Oriente Próximo.

Woody Allen, al ser preguntado sobre la acampada en Madrid: "No soy un cineasta político y no tengo idea sobre temas sociales"

Woody Allen, al ser preguntado sobre la acampada en Madrid: "No soy un cineasta político y no tengo idea sobre temas sociales"
El director de cine Woody Allen ha considerado este jueves que "el mundo atraviesa una fase muy crítica en este momento", pero ha evitado las preguntas sobre la acampada en Madrid durante la presentación de su película madrileña, una comedia situada en una "atmósfera diplomática" que tiene en la capital española un escenario perfecto, ha explicado.
"Creo que el mundo atraviesa una fase muy crítica en este momento, y siempre me he opuesto al auge del fascismo en cualquiera de sus formas: ya sea en el gobierno —por supuesto—, en el teatro, en la censura, en la literatura o en cualquier otro ámbito", ha dicho Allen.
Sin embargo, no ha querido responder sucesivas preguntas que le han hecho en la rueda de prensa sobre el problema de la vivienda y la protesta de la Puerta del Sol.
"No soy la persona adecuada. Nunca he sido un cineasta político y no tengo conocimientos sobre temas sociales ni políticos. Siempre he tratado las relaciones entre las personas, cuestiones existenciales y temas románticos", ha contestado el director de cine estadounidense.

"Solo sé lo que leo en los periódicos y no tengo una visión más profunda ni más cercana a la verdad de esos asuntos que cualquier persona normal", ha añadido para justificar que no era la "persona a la que hay que hacerle ese tipo de preguntas", pues no puede "aportar nada al respecto".

"Nunca ha sido uno de mis puntos fuertes ni me ha interesado. Mi trabajo siempre ha sido apolítico y ha girado en torno a las relaciones humanas", ha concluido el cineasta.
Madrid es una ciudad "preciosa y elegante"

El director neoyorquino, que en noviembre cumplirá 91 años, ha ofrecido una rueda de prensa en los Teatros del Canal junto al español Peter Vives (El tiempo entre costuras, Velvet) y el estadounidense Alexi Wasser (Girls), los actores protagonistas de su nueva película, que comenzará a rodarse el 5 de octubre en más de 30 localizaciones de Madrid y Aranjuez.

Allen ha afirmado que la capital española es una ciudad "preciosa, elegante y lógica para el ambiente diplomático" que estaba buscando para su historia.

"Dije que me iba a jubilar, y quiero hacerlo. Hacer películas es agotador", pero también ha remarcado que no podía rechazar la idea de realizar esta historia en Madrid.
"Me resultaba demasiado apasionante", ha remarcado el director, que ya tenía la idea del guion cuando le llegó la propuesta de hacerla en la capital española.
Como ha explicado Miguel Morales, de la productora Wanda Visión, su hermano José María le ofreció a Allen en el Festival de Venecia de 2023 rodar en España, una oferta a la que respondió positivamente unos meses después en el certamen cinematográfico de Berlín.

La película contará con un patrocinio de 1,5 millones de euros de la Comunidad de Madrid y con apoyo logístico y de distribución del Ayuntamiento de la capital a cambio de la promoción para la región en todo el mundo que supondrá el filme, que en su futuro título, aún por desvelarse, deberá incluir el nombre de Madrid.

De hecho, tanto la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, como el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, han acudido previamente al lugar de la rueda de prensa para hacer declaraciones.
Almeida ha detallado que Allen, a quien ya se ha visto estos días previos paseando "como un madrileño más", rodará durante seis semanas en más de treinta localizaciones de Madrid y Aranjuez.

Woody Allen ha rodado en el pasado películas relacionadas con ciudades europeas como Midnight in Paris, y en España lo ha hecho con Rifkin's Festival, que rinde homenaje a la ciudad de San Sebastián, y Vicky Cristina Barcelona, en la capital catalana, por lo que esta es su tercera película rodada en el país.