El Congreso de los Diputados abona todos los meses a Mariano Rajoy y nueve ministros de su Gobierno una "indemnización" de hasta 1.823,86 euros para que afronten "los gastos que les origine la actividad de la Cámara".
Pero esa cantidad, equivalente a casi tres veces el salario mínimo de
un trabajador, es en realidad una gratificación encubierta y exenta de
tributación, porque ninguno de ellos emplea un solo euro de su bolsillo
para ejercer su tarea parlamentaria, ya que todos los gastos los tienen
cubiertos.
Rajoy (diputado por Madrid), se embolsa 870,56 euros mensuales para cubrir unos gastos totalmente ficticios. La misma cantidad que Soraya Sáenz de Santamaría, Alberto Ruiz Gallardón, Ana Mato y Miguel Arias Cañete, todos ellos diputados por Madrid. La gratificación asciende a 1.823,86 euros en el caso de Cristóbal Montoro (diputado por Sevilla), José Manuel Soria (Las Palmas), Jorge Fernández Díaz (Barcelona), Fátima Báñez (Huelva) y Ana Pastor (Pontevedra), por tratarse de parlamentarios electos en circunscripciones distintas a Madrid.
El Congreso, que modificó su web oficial a escondidas el pasado mes de noviembre para camuflar las dietas de los diputados, ha caído en su propia trampa.
Hasta esa fecha, las cantidades citadas debían servir para que los
diputados "afronten los gastos de alojamiento y manutención en la
capital que origine la actividad en la Cámara". Pero ante el creciente
malestar de la opinión pública por el hecho de que parlamentarios con
casa propia en Madrid cobrasen esas ayudas, el presidente del Congreso, Jesús Posada,
suprimió de un plumazo el concepto de "alojamiento y manutención".
Desde entonces, esas dietas, teóricamente, se emplean para que sus
señorías "afronten los gastos que les origine la actividad de la
Cámara".
El problema es que a muchos diputados, incluidos los 10 miembros del Gobierno que también ocupan un escaño -todos menos Luis de Guindos, José Manuel García Margallo, Pedro Morenés y José Ignacio Wert-, su labor parlamentaria les sale gratis. Es decir, que su actividad en el Congreso no les supone ningún desembolso.
¿Por qué, entonces, cobran hasta 1.823,86 euros mensuales, libres de
impuestos, si los gastos que dan derecho a percibir esa "indemnización"
son irreales?
Casa, coche, móvil, iPad, asesores...
Montoro, por ejemplo, no paga vivienda: de hecho, es dueño de tres casas en la capital;
además, y pese a disponer de coche oficial por su condición de
ministro, también tiene derecho a viajar gratis en avión, tren y barco;
disfruta de una tarjeta para desplazarse en taxi por valor de 3.000
euros anuales; si almuerza o cena en el Congreso puede tomar un menú
subvencionado; tiene despacho propio, asesores, iPad y teléfono móvil
con cargo al presupuesto de la Cámara; si necesita atención médica o un
análisis de sangre u orina puede hacérselo sin salir de la carrera de
San Jerónimo; y los medios materiales que necesite para su trabajo de
parlamentario los cubre el PP, que recibe una doble subvención del
Congreso para ese fin.
Rajoy tampoco paga casa, ni manutención ni transporte,
puesto que vive en el palacio de La Moncloa y se desplaza en vehículo
oficial, también cuando acude al Congreso. Y, por supuesto, su labor
como parlamentario, que se limita a acudir a los plenos y a las sesiones
de control al Gobierno, no le acarrea gasto alguno.
El jefe del
Ejecutivo y líder del PP no cobra el sueldo de diputado porque la ley
impide embolsarse dos salarios de la Administración pública, pero sí
recibe la "indemnización" de 870,56 euros mensuales para "afrontar los
gastos que le origine la actividad en la Cámara". Aunque esos gastos
equivalen a 0 euros.
El Tribunal Supremo archivó el pasado mes de abril la
querella presentada por la plataforma Democracia Real Ya contra los 63
diputados que cobran dietas pese a disponer de vivienda en propiedad en
Madrid. El alto tribunal rechazó en un auto
la querella por los presuntos delitos de malversación de fondos
públicos y apropiación indebida al entender que los hechos analizados no son constitutivos de "ilícito penal alguno", por lo que procedió al archivo de las actuaciones.
