Según el proceso, el crimen fue descubierto en
agosto del año pasado cuando una de las menores quedó embarazada y le
contó lo que venía ocurriendo a una tía, que convenció a la menor a
presentar una denuncia contra su padre.
El progenitor, identificado en el proceso como
A.V., intentó ahorcar a la menor cuando se enteró de la denuncia pero
fue detenido por la tía, que llamó a la policía para impedir el crimen.
Al ser llevada a la comisaría, la menor reiteró
las acusaciones y aseguró que las hermanas no decían nada debido a que
también sufrían los abusos sexuales casi que diariamente.
La otras dos menores admitieron igualmente los
abusos y dijeron que los mismos ocurrían desde que la madre de las
niñas, una dependiente de drogas, las abandonó.
El juez penal de Sorocaba, ciudad a unos 100
kilómetros de Sao Paulo, relató en su sentencia que el acusado violó a
dos de sus hijas entre febrero de 2011 y agosto de 2012, y a la tercera
desde 2005 hasta 2008.
"El reo usó violencia física contra las menores,
además de obligarlas diversas veces a tener relaciones sexuales con él,
para lo que se valía de su autoridad paterna, de la convivencia bajo el
mismo techo y de la vulnerabilidad de las víctimas", afirma la
sentencia. EFE