Los drones ucranianos alcanzaron la refinería Lukoil-Permnefteorgsintez, una de las principales instalaciones de procesamiento de petróleo de Rusia, y también un aeródromo militar en la región de Volgogrado.
Ucrania lanzó ayer viernes una nueva ofensiva con drones de largo alcance contra objetivos estratégicos dentro de territorio ruso, con ataques contra una importante refinería de petróleo en la región de Perm y un aeródromo militar situado en Volgogrado. El operativo demuestra nuevamente la capacidad de Kiev para alcanzar instalaciones ubicadas a cientos de kilómetros del frente.El principal objetivo fue la refinería Lukoil-Permnefteorgsintez, ubicada en la ciudad de Perm, en la parte europea de Rusia y al oeste de los montes Urales. El complejo se encuentra a más de 1.500 kilómetros de la frontera ucraniana.
El Estado Mayor General de Ucrania confirmó el ataque y afirmó que se produjo un incendio dentro de las instalaciones. Las autoridades rusas también informaron de una ofensiva con drones en la región y aseguraron que sus sistemas de defensa aérea habían intervenido para repelerla.
La refinería atacada es considerada una instalación energética de importancia estratégica. Según el Estado Mayor ucraniano, cuenta con una capacidad de procesamiento superior a 13 millones de toneladas de petróleo al año, por lo que cualquier interrupción prolongada de sus operaciones podría afectar la capacidad rusa de producir combustibles.
La ofensiva también alcanzó un aeródromo militar en la región de Volgogrado, en el sur de Rusia. El Estado Mayor ucraniano incluyó esta instalación entre los objetivos atacados durante la operación, aunque por el momento no se ha informado públicamente de la magnitud de los daños provocados.
El ataque forma parte de una campaña ucraniana cada vez más intensa contra la infraestructura energética y militar rusa. Kiev busca reducir la capacidad de Moscú para producir y distribuir combustible, además de afectar instalaciones utilizadas para sostener las operaciones militares.
Los ataques contra las refinerías rusas han aumentado durante agosto. Una refinería situada en Orsk, en la región de Oremburgo, quedó completamente fuera de servicio después de otro ataque ucraniano y las autoridades rusas estimaron que las reparaciones podrían prolongarse durante hasta seis meses.
La nueva operación llega además en un momento en que Rusia enfrenta dificultades en el suministro interno de combustibles. Los ataques contra varias refinerías han reducido la capacidad de procesamiento y provocado restricciones y largas filas en estaciones de servicio de distintas regiones del país.
Con el ataque a Perm y al aeródromo de Volgogrado, Ucrania vuelve a demostrar que sus operaciones de largo alcance pueden alcanzar objetivos estratégicos situados muy lejos del frente, ampliando la presión sobre la infraestructura energética y militar rusa.
Con el ataque a Perm y al aeródromo de Volgogrado, Ucrania vuelve a demostrar que sus operaciones de largo alcance pueden alcanzar objetivos estratégicos situados muy lejos del frente, ampliando la presión sobre la infraestructura energética y militar rusa.
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