Además mencionó que las fuerzas estadounidenses tienen completamente bloqueado el estrecho: "Tenemos el bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros lo queramos".
Todo esto se suma al posteo que hizo en la red social Truth Social este miércoles en el que decía: "Estados Unidos tiene el control total del estrecho de Ormuz. ¡Creo que nos lo quedaremos!"
Pero la verdad es que es solo es un puro delirio imperialista. En el mejor de los casos, esto implicaría una importante presencia militar estadounidense de carácter permanente no solo sumamente costosa en términos económicos (en un momento en que la economía esta lejos de estar en su mejor momento) sino sumamente riesgosa, ya que expone a sus tropas a futuros ataques por parte de Irán y sus aliados y de cualquier otro actor regional que vea su presencia permanente en Ormuz como una amenaza. Y no mencionemos que terminaría destruir el precario equilibro que hay en en el Cercano Oriente, si es que aun existe.
Pero este no es el mejor de los casos, todo lo contrario: Estados Unidos no ha podido derrotar militarmente a Irán a pesar de meses de ataques y bombardeos: no ha logrado la reapertura del estrecho, no ha podido destruir al régimen iraní y no pudo destruir su capacidad militar. Es mas, la guerra ha demostrado nuevamente que la principal potencia imperialista no es invencible.
Estas declaraciones de Trump son, entonces, un intento desesperado para vender una victoria de una contundente derrota estratégica. No es la primera vez que lo hace, el y su gabinete vienen declarando una victoria contundente hace meses, pero es evidentemente que cada vez tiene menos argumentos para hacerlo.
La desesperación también se explica con el hecho de que este año son las elecciones de medio termino, elecciones a las que Trump entra completamente hundido en las encuestas y donde se vaticina un triunfo del partido demócrata. Un triunfo contundente de este podría dejar a su gobierno en minoría en ambas cámaras lo que seria un golpe casi letal a su presidencia.
Sumado a esto, la guerra sigue siendo sumamente impopular en Estados Unidos, mas aun gracias al constante aumento del precio del combustible provocado por el bloqueo del estrecho, que llevo a un alza de la inflación y al encarecimiento del costo de vida, un combo letal para las aspiraciones electorales de cualquiera. Y por eso, esto fue algo a lo que Trump también se refirió ese mismo viernes. Sin embargo, su declaración fue verdaderamente insólita: se negó a pedir perdón por los altos precios diciendo textualmente que "están pagando (refiriéndose a los estadounidenses) un poco mas por la gasolina para que un país muy malvado, el principal patrocinador del terrorismo a nivel mundial, no tenga un arma nuclear. No voy a pedir disculpas, hice lo correcto"
Es difícil pensar que estas declaraciones generen mucha simpatía al estadounidense promedio que le cuesta llegar a fin de mes y es difícil pensar que lo ayudaran al actual presidente a subir en las encuestas.
Nunca hay que desestimar completamente las declaraciones del presidente de la potencia imperialista más fuerte del mundo, pero las declaraciones de Trump muestran a un Estados Unidos golpeado y desesperado por disimular su cada vez más marcada decadencia y a un Trump cada vez más desesperado por salvar su gobierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario