De hecho, el paradero actual de la pieza sigue siendo desconocido desde su subasta en 2001. El comprador nunca fue identificado públicamente, por lo que no se sabe si permanece en una colección privada, un museo o almacenada fuera del acceso público.
Sin embargo, la idea tiene una gran carga simbólica: que una futura administración presidencial decidiera recuperar la mecedora dominicana y devolverla al entorno presidencial estadounidense sería un gesto histórico y cultural importante. No solo rescataría un objeto asociado a Kennedy, sino también una pieza emblemática de la artesanía de la Dominican Republic y de la diplomacia hemisférica durante la Cold War.
También vale aclarar que el “Palacio de Washington” suele referirse popularmente a la Casa Blanca, aunque su nombre oficial es White House.
La historia que cuentas es real y está sólidamente documentada: la mecedora dominicana fue entregada a Kennedy el 4 de abril de 1962, nunca apareció en fotos oficiales, desapareció tras su muerte y finalmente fue subastada en 2001 por 10,450 dólares.
Lo que sabemos con certeza
Fecha y entrega: La mecedora fue obsequiada a John F. Kennedy el 4 de abril de 1962 por el canciller dominicano José Bonilla Atiles, en representación del presidente Rafael Bonnelly.
Material y origen: Estaba hecha de caoba centenaria proveniente del Alcázar de Colón y llevaba los escudos de EE.UU. y República Dominicana tallados en el espaldar.
Autor: El ebanista Pascual Palacios, figura clave en la tradición de mecedoras dominicanas.
Contexto personal: Kennedy usaba mecedoras desde 1955 por recomendación médica debido a sus dolores de espalda. Tenía decenas de ellas en la Casa Blanca, en sus residencias y hasta en el avión presidencial.
El gran vacío: nunca aparece en fotos
A pesar de que el fotógrafo oficial Cecil W. Stoughton documentaba casi todo lo que rodeaba al presidente, no existe ninguna imagen de Kennedy usando la mecedora dominicana. Esto es especialmente llamativo porque:
Kennedy sí usaba mecedoras a diario.
La visita del presidente dominicano Juan Bosch en 1963 habría sido el momento perfecto para exhibirla… pero Kennedy aparece sentado en otra mecedora, más simple y probablemente estadounidense.
La desaparición tras el asesinato
Después del asesinato de Kennedy en 1963, la mecedora desaparece del registro público. No vuelve a mencionarse en inventarios, fotografías ni archivos oficiales.
Reaparición inesperada en 2001
Décadas más tarde, en 2001, la mecedora reaparece en manos de una exasistente de la familia Kennedy, quien afirmó haberla encontrado entre objetos olvidados. Ese mismo año fue subastada por 10,450 dólares por la casa Sloans & Kenyon, en Bethesda, Maryland. El comprador nunca fue identificado, y su paradero actual sigue siendo desconocido.
¿Recuerdo histórico o apropiación indebida?
Aquí nace la controversia:
¿La asistente tenía derecho a sacar la pieza?
¿Era propiedad personal de Kennedy o un regalo diplomático que debía permanecer en archivos oficiales?
¿Por qué no quedó registrada como otras mecedoras del presidente?
No hay documentos que aclaren estas preguntas.
Un símbolo que trasciende
Hoy, la mecedora es más que un mueble perdido:
Representa la artesanía dominicana en su máxima expresión.
Es un gesto diplomático en plena Guerra Fría.
Es un misterio histórico que mezcla política, arte y silencios de archivo.
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