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viernes, 20 de marzo de 2026

El Estado de la Familia Latina 2026: La economía

Encuesta tras encuesta indica que la economía doméstica es la principal fuente de preocupación de nuestras familias.

Recientemente, nuestra Hispanic Federación dio a conocer un documento sobre el Estado de la familia latina en los Estados Unidos, donde se exponen y analiza los principales problemas –que son muchos– que enfrentan nuestras familias. En ese informe, nos esforzamos por incluir la mayor cantidad posible de datos sobre 2025. Pero, debido a cambios en las políticas federales en materia de difusión de información, no logramos acceso a ciertos datos críticos, como los informes sobre Seguridad Alimentaria, Identidad de Género, Víctimas de Delitos, y la mortalidad materna e infantil.

Encuesta tras encuesta indica que la economía doméstica es la principal fuente de preocupación de nuestras familias. Ya se trate del costo de la vida, la inflación o cuánto hay que pagar por los alimentos, a latinas y latinos les preocupa principalmente que sus salarios no alcanzan para cubrir sus facturas.
En 2025, el Índice de Precios al Consumidor aumentó 2.7 por ciento; el costo de la vivienda subió 3.2 por ciento; los muebles y operaciones del hogar aumentaron 4 por ciento; el precio de la electricidad ha subido 7 por ciento, y el gas 10.8 por ciento.
“Esos fueron aumentos promedios que afectaron a toda la población del país”, detalla Yesmín Vega, Directora de Empoderamiento Económico de la Hispanic Federation. “Pero en algunos rubros, algunas comunidades hispanas se vieron afectadas por incrementos mucho más pronunciados. En El Paso, Tejas, por ejemplo, la electricidad aumentó en más de un 23 por ciento. En Nueva York, más de 13 por ciento. En California del Sur, que incluye a la muy latina ciudad de Los Ángeles, el costo de la energía eléctrica subió algo más del 9 por ciento”.

El costo de la energía es un buen ejemplo porque más en las finanzas de los quienes tienen menos. Y, desde el punto de vista estadístico, los que tenemos menos ingresos somos los latinos. Mientras el ingreso medio anual de una persona blanca no hispana es de algo más de 60,000 dólares, el de un integrante de nuestra comunidad es de 40,000. Todos los demás sectores de la población tienen ingresos entre esos dos extremos.

“Para seguir con ese ejemplo”, amplía Yesmín, “debido a los cambios en la manera en que se calculan los beneficios del programa federal de Asistencia Energética a Hogares de Bajos Ingresos (Low Income Home Energy Assistance), en algunos casos se va a considerar que esa ayuda constituye un “ingreso”. Es decir, dinero ganado por los integrantes de las familias. Y al aumentar esos presuntos “ingresos”, esas familias podrían perder otros beneficios que tenían, como la asistencia alimentaria”.
Me consta que muchas y muchos de nuestros lectores son pequeños empresarios y comerciantes, y que en ese grupo de emprendedores, hay muchos residentes documentados. Desde hace pocas semanas, rige una nueva regla que impide que los no ciudadanos –en este caso, los comerciantes que son residentes documentados– reciban ciertos beneficios financieros de la Administración de Pequeñas Empresas, o Small Business Administration.

“Se calcula que, en conjunto, los pequeños empresarios que no son ciudadanos –aunque sean residentes con papeles– van a dejar de recibir entre 1.85 billones y 5.55 billones de dólares en asignaciones de capital”, termina diciendo Yesmín.

En columnas futuras les ofreceré más información sobre otros aspectos de nuestro informa. Mientras tanto, pueden encontrar aquí la versión completa de El estado de la familia latina en los Estados Unidos.

Y si quieren saber más sobre nuestra organización, les invito a que nos sigan en Facebook e Instagram, que visiten el sitio Web de la Hispanic Federation, o que llamen al (866) 432-9832.

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