Aunque a mucha gente le parezca muy cómodo eso de pagar con tarjeta de crédito o con el móvil, la realidad es que, lo mejor que podríamos hacer todos es pagar en efectivo. Si ustedes recuerdan, cuando llegaron las redes sociales muchos de nosotros, inocentes que éramos, nos preguntábamos acerca de cómo era posible que fueran gratis, sin darnos cuenta del enorme beneficio económico que les estábamos dando con solo darnos de alta e ir subiendo información.
Por desgracia, en este mundo cuando nos ponen algo demasiado fácil y cómodo es porque lleva gato encerrado. Efectivamente, pagar con tarjeta o con el móvil es mucho más cómodo que llevar monedas y billetes en el bolsillo ya que, además de poder perderlo, es un engorro ir controlando la cantidad necesaria que tienes que llevar en cada momento.
Pero esa comodidad tiene una gran desventaja: el control y la pérdida completa de anonimato. Con la tarjeta o con el móvil, le vamos diciendo al banco y a todo el mundo dónde estamos en cada momento, qué hacemos, en qué nos gastamos el dinero y cuáles son nuestras costumbres.
Por desgracia, en este mundo cuando nos ponen algo demasiado fácil y cómodo es porque lleva gato encerrado. Efectivamente, pagar con tarjeta o con el móvil es mucho más cómodo que llevar monedas y billetes en el bolsillo ya que, además de poder perderlo, es un engorro ir controlando la cantidad necesaria que tienes que llevar en cada momento.
Pero esa comodidad tiene una gran desventaja: el control y la pérdida completa de anonimato. Con la tarjeta o con el móvil, le vamos diciendo al banco y a todo el mundo dónde estamos en cada momento, qué hacemos, en qué nos gastamos el dinero y cuáles son nuestras costumbres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario