Cristiano Ronaldo está cansado de los servicios médicos del club y acudió por su cuenta el pasado miércoles a someterse a pruebas a la Clínica Ruber. La resonancia magnética reveló que el portugués sufre una microrrotura y será tratado con células madre para regenerar el tejido dañado e intentar estar el próximo miércoles ante el Manchester City en la vuelta de las semifinales de la Champions. El crack acudió esta mañana a la clínica madrileña junto a Joaquín Juan, fisioterapeuta de confianza de Pau Gasol y que ya le trató de sus dolencias en el tendón rotuliano antes del Mundial de Brasil. Cristiano vuelve a ponerse en sus manos, harto de los servicios médicos del club, que encabeza el doctor Jesús Olmo. El jugador, consciente de que había cámaras esperando su salida, no dudó en esconderse en el coche, aparentemente en el maletero.
Zinedine Zidane no sabrá si podrá contar con Cristiano hasta el mismo día que se juegue la vuelta con el City, el próximo 4 de mayo.
El portugués, que se resintió en el entrenamiento del pasado lunes en el Etihad de la lesión que se produjo ante el Villarreal y que le hizo perderse el encuentro del Rayo y ante los 'citizen', será también baja este sábado en Anoeta frente a la Real Sociedad y no tomará la decisión de si fuerza o no en la vuelta de Champions hasta el mismo día del partido (próximo miércoles), una vez que hable con Zidane y ambos evalúen en la concentración de Valdebebas los riesgos de adelantar su vuelta, conscientes de la importancia que tiene el encuentro para el equipo y para el club.
Cristiano se pondrá en manos de los fisioterapeutas del club para intentar solucionar ese problema muscular del que el Madrid no ha informado, sorprendentemente, en ningún parte médico. El crack no quiere perderse el vital encuentro de vuelta ante el City, pero su participación estará en duda hasta el mismo miércoles porque tampoco quiere forzar una recaída que le dejaría sin la posible final de la Champions en Milán (28 de mayo).

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