De acuerdo al reporte de la policía de Georgetown, Texas, el cliente de nombre Brent Bradley observó el momento en que Austin Michael Symonds ponía sus testículos sobre la pizza que ordenó.
Al ser increpado por Bradley, quién había ordenado una pizza hawaiana, aceptó su responsabilidad, señalando que “lo sentía” y que lo que había hecho era “estúpido”.
El incidente eventualmente culminó con la llegada de la policía, ante quienes el joven admitió su culpa, indicó Atlanta Daily World.
Tras los cuestionamientos de la policía, el chico de 18 años fue arrestado bajo cargos de alterar un producto de consumidor.
Aunque posteriormente Symonds fue liberado tras el pago de una fianza de 10 mil dólares, también fue despedido de su trabajo en la pizzería.

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