La sepultura del cuerpo sin vida del cantante de
música urbana Monkey Black terminó ayer domingo a tiros y bombas
lacrimógenas entre policías y seguidores que intentaban entrar con
motocicletas al cementerio Cristo Salvador, municipio Santo Domingo
Este, para darle el último adiós.
El enfrentamiento no produjo heridos, pero alteró el orden de la caravana que inicio desde la 1:30 de la tarde.
Durante el trayecto hasta el campo santo, los
amigos y participantes del entierro hicieron sonar música en vehículos
que les hacia recordar al intérprete de “El sol y la playa”.


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