La Iglesia Católica de Santiago, mostró su preocupación por los altos índices de muertes violentas en la cabecera y resto de la provincia de Santiago, porque presenta una sociedad marcada por la falta de diálogo y en donde las diferencias se “resuelven a tiros”.
Su inquietud la expresa en el editorial del semanario Camino, que está circulando en parroquias y puestos de revistas y librerías del país. En el mismo señala, que “el número de muertos es alto y podemos caer en el “gancho” de conformarnos porque ha disminuido, estancándonos en esta posición y descuidando la búsqueda de mecanismos que la reduzcan a su mínima expresión”.
Indica, que otro elemento a destacar es la edad de los que cometen esos hechos de sangre, tras asegurar que es una población joven.
Afirma, que involucrados en esos hechos están los jóvenes ni-ni, es decir, los que no estudian ni trabajan que pasan las horas entre el ocio y la vagancia.
La Iglesia Católica dice, que estos datos son un reto para la sociedad dominicana, comenzando por quienes “nos gobiernan”, porque no se puede perder un minuto más en la búsqueda de vías de solución a esta crisis que sufre la sociedad.
Asegura, “la violencia nos destruye”, porque este problema impide que nazcan el hombre y mujer nueva que poblarán estas tierras, en donde el día y la noche ya no sean un atentado contra la vida”.
Esperanzada espera, que la cifra de muertes por hechos de violencia no solo disminuya en Santiago, sino en todo el país, aunque “sabemos que en otros puntos de la geografía nacional la inseguridad ciudadana es fuerte”.
LIama, a que “trabajemos cada uno desde la posición que ocupa, para que la paz y el respeto nos acompañen a todos, y que no vivamos con el miedo permanente de ser atracado. Merecemos vivir en paz, y lo podemos lograr”.
Como consuelo hace referencia al Voluntariado por la Seguridad de Santiago (VOSES), porque “nos ha dado unos datos esperanzadores con relación a la situación de la seguridad ciudadana que vive la Ciudad Corazón”.
Esto así, porque la más reciente investigación de la institución, que abarca el período enero – agosto del año 2012, ofrece la cifra, de que hubo 142 muertes violentas en Santiago, y en ese mismo período, pero del 2013 se reportaron 112, con una reducción de 30 menos que el año anterior.
Los religiosos en el editorial además aluden, que en el mismo trabajo se revela, que el 90 por ciento fueron hombres entre 18 y 38 años, y que el 70 por ciento de estos hechos se produjeron con armas de fuego.
