Caroline Kennedy, hija del asesinado presidente John F. Kennedy, será la próxima embajadora de Estados Unidos en Japón, según adelantó la agencia nipona Kyodo, que revela que el nombramiento será anunciado próximamente por la Casa Blanca.
Kennedy, de 55 años y única superviviente de la
familia del que fuera presidente estadounidense entre 1961 y 1963, sería
la primera mujer en dirigir una legación estadounidense en Japón una
vez el Senado de Estados Unidos apruebe su nombramiento probablemente en
otoño, según detalló a la agencia una fuente en Washington.
Nacida en la ciudad de Nueva York, abogada, casada
y con tres hijos, Kennedy deberá afrontar como próxima embajadora en
Japón asuntos en liza como la reubicación de las tropas estadounidenses
en el archipiélago, herencia de la II Guerra Mundial, o las
negociaciones para la firma de tratados comerciales.
A pesar de haberse mantenido distante de la
política y haberse centrado en la presidencia de la Fundación John F.
Kennedy para la promoción de la cultura, en 2008 y en 2012 tuvo un papel
activo en la campaña de elección y reelección del actual presidente
estadounidense, Barack Obama.
También expresó en 2008 su interés por suceder
como senadora de Nueva York a Hillary Clinton, después de que ésta fuese
nombrada Secretaria de Estado de Estados Unidos, en una alternativa que
finalmente no se llegó concretar.
La neoyorquina, graduada en la prestigiosa
Universidad de Harvard, no cuenta con mucha experiencia en política o
asuntos exteriores ni tampoco un especial contacto con Japón, con la
única excepción de la luna de miel que pasó en el país en 1986 con su
marido, el diseñador Edwin Schlossberg.
De oficializarse, Kennedy reemplazaría en la
embajada en Tokio a John Roos, que dirige la legación desde 2009 y fue
el primer embajador estadounidense en asistir a una ceremonia en honor
de las víctimas de Hiroshima y Nagasaki, bombardeadas por Estados Unidos
en 1945.
