Cada vez que veo a Karlos Franco, en “franca” y
encendida exposición de su destreza y brillante manejo en el arte de la
imitación, hace que me olvide de Julio Sabala, o de cualquier otro
artista que haya sobresalido en éste género.
Y es que Karlos Franco, un imitador , humorista y
guitarrista, quien también sabe cantar en su propio estilo, con potente y
bien timbrada voz, rompe esquemas cuando sale a un escenario, por su
estilo desinhibido, y tan peculiar, de “meterse en el cuerpo”, de toda
una constelación artística nacional e internacional.
En una reciente actuación a casa llena, en la
discoteca del Club Deportivo Naco, dijo “todo lo que puedo hacer en el
arte de la imitación, se lo debo a Dios. En el Señor me he confiado
siempre, especialmente en mis momentos difíciles”, y al decir esto, se
llena de un vigor extra, en el desarrollo de su espectáculo.
Y así, en su show, va desfilando a través de su
persona, todo un impresionante elenco artístico: Anthony Ríos, Joaquín
Sabina, Juan Gabriel, Omar Franco, Dyango, Camilo Sesto, Dueto
Pimpinela, Raphael, Leonardo Fabio, Toño Rosario, Ricardo Arjona,
Sandro, Ricardo Montaner, José José, Wilkins, Sophy y hasta Shakira,
entre muchos más, que son mostrados y expuestos por Karlos, en toda la
plenitud de sus respectivos estilos interpretativos.
Por lo que he visto de Karlos Franco, puedo afirmar que es un imitador de altos kilates aquí, o en cualquier otro lugar.
