Muy pocas empresas reinician labores en esta semana partida por la mitad por las festividades de Navidad. Solo las instituciones cuyo servicio es de seguridad nacional y sobretodo salud laboran.
Ayer, 25 de diciembre la ciudad estuvo en completa calma, poca circulación de vehículos porque la población estuvo durmiendo la resaca de las celebraciones de Nochebuena.
Esta tradicional fecha que une a la familia recuerda el acontecimiento más importante de la humanidad, como ha sido la vida en la tierra del hijo de Dios; Jesús.
Después de Nochebuena y Navidad, ahora la espera es la caída del año 2012, un período considerado muy complicado para los dominicanos, sobretodo en términos económicos.
Un nuevo gobierno asumió las riendas del Estado, y aunque vino con un “librito nuevo”, también trajo una reforma fiscal que ha hecho que los dominicanos fijen el cinturón en el ultimo agujero de tan apretado”.
Mientras que para este 2013, los vaticinios no son buenos, porque se habla de un año de más sacrificio hasta que se encuentre la solución a la crisis motivada por el déficit fiscal de 205 mil millones de pesos.
Es cierto que en medio de las celebraciones, la gente olvida los problemas de la delincuencia, la violencia, los altos precios de los productos y los impuestos aplicados, pero la realidad esta al acecho, y es enero del 2013.La familia dominicana seguirá celebrando la fiesta de nochebuena, navidad y fin de año y luego entonces, tratará de ver que pasa con los retos personales, familiares y de país, el año que se avecina.
