HIRADIO CARIBEÑA

lunes, 26 de junio de 2017

Los europeos han prometido que no van a cambiar su forma de vida ante los ataques terroristas





Los escenarios para los ataques yihadistas en Europa son repetitivos: el metro de Bruselas, los Campos Elíseos en París _donde han atacado dos veces_, puentes llenos de turistas en Londres o un concierto en Gran Bretaña. Y eso es tan solo en los últimos meses.
Los europeos han prometido que no van a cambiar su forma de vida ante los ataques, sin embargo ya lo están haciendo.
Hay mayor concientización y reacciones más rápidas, sobre todo en Francia, Bélgica y Gran Bretaña, algo que hubiera sido impensable tan solo unos años atrás.
El martes de la semana pasada un hombre marroquí de 36 años atacó la estación de trenes más concurrida de Bruselas. Antes de detonar una bomba grito “¡Allahu akbar!” frase árabe para “Dios es grande”. El dispositivo no estalló por completo y un soldado lo mató de un disparo.
Reacciones como cerrar puertas de lugares, escapar y echarse al suelo son parte de un las instrucciones oficiales sobre qué hacer en caso de un ataque terrorista. En Francia se colocaron señalamientos en áreas públicas y en escuelas donde se muestra a gente corriendo, agachándose bajo una ventana o utilizando muebles como barricada.
Las tensiones están a flor de piel. El jueves en París las autoridades contestaron una llamada de un testigo que indicó que había un hombre portando un arma pequeña en el centro de la ciudad. Derribaron al sospechoso, y posteriormente se dieron cuenta que era parte del escuadrón anti-terrorista francés, de acuerdo a los medios de comunicación.
En años recientes, tanto Gran Bretaña como Francia instalaron retenes alrededor de los aeropuertos, estaciones de tren y otros edificios públicos. Pero desde el ataque en Westminster en marzo, ha habido pláticas para reforzar la seguridad en lugares concurridos como en el Mercado de Borough donde a principios de mes tres atacantes apuñalaron a personas después de embestir con su vehículo a transeúntes en el Puente de Londres.
Se emitieron medidas a los bares y restaurantes con el mensaje de “Corre, cuenta y escóndete” desde los ataques. El aviso incluye que el inmueble puede decidir si cerrar el lugar, evacuarlo o pedirle a la gente que se aviente al suelo dependiendo de la situación sin esperar instrucciones de la policía.
Las ciudades europeas instalaron más cámaras para vigilar distintos puntos de las ciudades, las autoridades están alertas y también los padres y maestros que piden a los niños ser más observadores.
“Hablamos de ser mejores observadores, de buscar las salidas y asegurarse que estás rodeado por gente responsable. Al final, no voy a prohibirle a mi hija que vaya a conciertos”, dijo Moira Campbell de 45 años y madre de una hija de 15, sobre el atentado suicida del mes pasado en la Arena de Manchester, donde murieron 22 personas, en su mayoría jóvenes.
Los turistas también dicen que están más alertas pero que no se van a dejar intimidar.
A pesar de que los europeos no quieren cambiar sus rutinas, el continuo estado de alerta parece que no se irá a ningún lado, así como las amenazas terroristas.

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